La vigencia de José Revueltas

¿Por qué el “Ensayo Sobre un Proletariado sin Cabeza”?

 

Para Praxis en América Latina: Colectivo Acción Inteligente de Desempleados y Estudiantes Integrantes del Sector Obrero de Trabajadores y Trabajadoras de la Ciudad, el Campo y el Mar de la Otra Campaña.

 

Una necesaria introducción

 

Esperé en vano un desarrollo de este Ensayo por alguno de sus lectores. Pero en vano quiere decir en vanidad, etimológicamente; y esta vanidad ha encontrado su castigo en que yo mismo deba ser quien explique mis trabajos, lo cual no indica sino el fracaso de este libro. Fracaso muy “nuestro”, muy de nuestra afición a celebrar los libros mucho más de lo que se han leído –o sin haberlos leído en absoluto–.“1

José Revueltas, apunte encontrado después de su muerte para un nuevo prólogo del “Ensayo”.

 

Cuanto más nos remontamos en la historia, mejor se delimita el individuo, y por consiguiente también el individuo productor, como dependiente y formando parte de un todo más grande.”2

Karl Marx 1857.

 

El “Ensayo sobre un proletariado sin cabeza” es sin duda una de las obras más importantes del marxismo en México y el mundo, su importancia radica en la vigencia de los argumentos esbozados por su autor, a José Revueltas no se le puede leer sin entender que al igual que el resto de los más grandes marxistas en la historia fue un luchador político de los más activos, de los más críticos, estudiosos y claros, indudablemente su meta era la búsqueda incansable de los caminos que condujeran a una revolución proletaria.

 

José Revueltas dio una fuerte batalla política e ideológica al enfrentarse al dogmatismo estalinista y maoísta que ubicó como deformaciones teóricas e ideológicas del marxismo, que solo han causado confusiones a la clase obrera y trabajadora conduciendo a nuestra clase a asumir las posiciones de la política burguesa en vez de moverla al camino independiente de la praxis revolucionaria del proletariado, en este tenor combatía el oportunismo de derecha como el de Lombardo Toledano.

 

Su tesis-conclusión más crítica marcaba la inexistencia histórica del Partido Comunista en México por ser este último un instrumento de control ideológico más que una organización para la emancipación, pese a que esta principal crítica es en el contexto del Partido Comunista Mexicano, lo cual le costó en vida la expulsión en varias ocasiones del PCM de su tiempo, pese a la censura (que sigue vigente hasta nuestros días) logró sentar las bases reales para desarrollar una teoría sobre la inexistencia histórica de los Partidos Comunistas en el mundo.

 

Acusado por el poder burgués de ser el principal autor intelectual de los hechos sucedidos en 1968 fue hecho prisionero nuevamente en noviembre de ese año y puesto en libertad hasta mayo de 1971. En vida tuvo una gran preocupación por lograr formar un partido de vanguardia que condujera verdaderamente hacia la destrucción del capitalismo, pero durante su estancia en prisión (1968-1971) fue capaz de reflexionar más profundamente sobre los acontecimientos de esos años, antes de eso buscaba la unidad entre la organización espontánea de las masas no partidistas y la conformación de una organización partidista de vanguardia que llevara dicho movimiento a la transformación radical del sistema, sin embargo después de la cárcel Revueltas empezaba a dudar que el Partido fuera la salida revolucionaria que necesitaba el proletariado.

 

Fue bastante claro en marcar la necesidad de tener una independencia real de clase, de manera tal que la política del proletariado estuviera alejada de la burguesía, razón por la cual emprendió una batalla contra la enajenación histórica del proletariado, es decir, en contra del control ideológico de la burguesía, en este sentido reivindicó a los Flores Magón como auténticos representantes del proletariado, ya que en la historia oficial aparecen como unos liberales más o se les señala despectivamente como anarquistas con los ánimos de descalificarlos, sin embargo para José Revueltas estaba claro que esto no era más que una distorsión burguesa de la historia. Aquí Revueltas demuestra ser un marxista auténtico, ya que es crítico en el análisis histórico, cabe señalar por ejemplo que Marx no estaba en contra del Anarquismo, sino más bien combatía a todo comunismo vulgar de su tiempo, del mismo modo Revueltas continuaba esta necesaria lucha contra el comunismo vulgar de su tiempo es por eso que sabía reconocer las posiciones realmente proletarias como el magonismo, de las posiciones no proletarias como el estalinismo.

 

En vida Revueltas esperó que alguien debatiera sus ideas, la primera cita con la que empieza este texto habla de ello, en los ánimos de contribuir a este debate presento el siguiente trabajo que pretende rescatar las lúcidas propuestas de José Revueltas para debatirlas en nuestro tiempo y seguir desarrollando teóricamente algunas de sus ideas que sin lugar a dudas son revolucionarias.

 

Para lograr lo anterior partimos del reconocimiento de que hoy nos encontramos en una crisis de los Partidos Políticos, ya que la mayor parte de la población mundial no vota, demostrando que la democracia burguesa es caduca y obsoleta, luego tenemos también que la gran mayoría de los “Partidos Comunistas” en el mundo han ayudado a impulsar las reformas capitalistas que varios teóricos llaman “neoliberales”, que estos partidos están alejados de las masas y no conocen los intereses reales de los trabajadores, además de que han servido como medio de control ideológico, político y económico de esas masas trabajadoras, y reconociendo que en las movilizaciones más importantes han estado ausentes de manera política e ideológica estos autonombrados comunistas.

 

Entonces también tenemos que no por lo atrás descrito las masas han dejado de protestar, por el contrario se asoman formas de auto organización que generan importantes movimientos que deben de ser estudiados más detalladamente. Esto fue algo que Revueltas observó en vida y al ser el “Ensayo sobre un proletariado sin cabeza“ quien tiene una teoría acerca no solo del origen, sino de las causas que causan la enajenación del proletariado se ha ganado su importancia para entender la todavía existente enajenación de la clase trabajadora.

 

I. De la histórica enajenación del proletariado a la inexistencia del Partido Comunista.

 

La raíz esencial de la falta de independencia de la clase obrera en México hay que buscarla precisamente en el punto donde radica la enajenación esencial de ésta: en el papel que ha representado y representa el Partido Comunista Mexicano como conciencia obrera deformada, como partido que no ha podido ser el auténtico partido de clase del proletariado, después de más de cuarenta años de existencia física. Luego entonces en el hecho de que en México no exista el partido de clase del proletariado”. 3

José Revueltas entre Octubre de 1960 y Marzo-Abril de 1961.

 

El hombre nuevo será invencible cuando comprenda su realidad, que es explotado, que es humillado, que está castrada su dignidad.

El hombre nuevo ha de forjarse como el acero para lograr unificados, organizados, poner en marcha la humanidad.”

José de Molina, “El hombre nuevo” (Fragmento)

 

José Revueltas tuvo una vida política muy activa al lado de los trabajadores y dentro del Partido Comunista Mexicano. El estaba en contra de la existencia de el Partido Comunista Mexicano por un lado y de el Partido Obrero Campesino Mexicano por el otro lado, veía una contradicción en que existieran dos partidos de clase y no solo uno, calificaba de un monstruo bicéfalo al hecho de que la clase estuviera separada por dos partidos. Bastante trabajo era ya tener un partido que no podía ser la cabeza del proletariado como para que ahora hubiera dos cabeza de un mismo monstruo, parecido a una hidra que cortándole una cabeza la reemplazaba por dos, para explicar esta contradicción Revueltas inició un trabajo teórico a partir de finales de los años treinta, trabajo que estará plasmado en la bibliografía política del autor.

 

La tesis central del “Ensayo” gira entorno a demostrar la inexistencia histórica del Partido Comunista Mexicano explicándola a través de la enajenación también histórica del “proletariado” poniendo ejemplos muy concretos de dicha enajenación al revelar las contradicciones conducidas por los ideólogos dentro del PCM:

 

Dentro del Proceso de tal enajenación han desempeñado un papel decisivo las contradicciones entre la burguesía nacional en el poder y el capital monopolista extranjero. A este respecto, en una u otra forma, todos los ideólogos sin excepción, desde los democráticos-burgueses hasta los sedicentes marxistas, se esfuerzan por presentar dichas contradicciones como si se trataran de contradicciones absolutas y antagónicas. De tal modo, y en virtud de una simple relación causal, la burguesía aparece entonces como clase revolucionaria en no importa qué género de circunstancias y cuando no se conduce revolucionariamente esto se atribuye al hecho de que no puede serlo, a pesar de sus buenas intenciones, lo que debe de obligar al proletariado a “sacrificarse” y a no crearle al gobierno ningún género de dificultades.”4

 

En la cita anterior se muestra un claro caso en donde la conciencia es entregada a la burguesía en pro de su defensa, este ejemplo es la clara demostración de la existencia de un aparato ideológico de control burgués, la contradicción más grande se encuentra en que este aparato sea el propio Partido Comunista Mexicano, antes de seguir avanzando hay que aclarar que el “Ensayo” se acaba de escribir a principios de 1961, por lo que lo mencionado aquí se referirá al viejo Partido Comunista Mexicano que ya se encontraba en descomposición.

 

Con su experiencia en el PCM Revueltas emprenderá una fuerte crítica al interior lo que le costará la expulsión del partido en varias ocasiones, sin embargo también insistió en regresar varias veces, ya que el pensaba en que esas contradicciones podrían ser corregidas dentro del mismo PCM y que sólo este podría concientizar a la clase trabajadora, esto se debió a que revueltas se concebía a sí mismo como un marxista-leninista, razón por la cual fue uno de los más grandes teóricos del Partido en México.

 

El análisis del “Ensayo” conduce a la reflexión sobre una enajenación histórica de la clase obrera, que en México tiene sus propias características y que puede verse ya desde la revolución mexicana cuando la burguesía se consolida en el poder e impulsa el control ideológico haciéndoles creer a los trabajadores que la revolución en México es una revolución del pueblo entero y que no existen por tanto contradicciones de clase, en su momento Revueltas pudo rastrear las diferentes tendencias políticas encargadas de la enajenación de la clase obrera.

 

Las corrientes ideológicas que enajenan la conciencia de la clase obrera mexicana, pueden dividirse en las siguientes tres ramas principales:

a] La corriente democrático-burguesa propiamente dicha, representada por la “ideología de la revolución”, en cuyo seno se mueve un “ala izquierda” nacional-revolucionaria, y un ala derecha nacional-reformista (indistintamente dentro del gobierno, en el partido oficial y entre cierto núcleo de políticos, unas veces fuera y otras dentro del propio gobierno);

b] La corriente del “marxismo” democrático-burgués, ideología social-burguesa representada por Vicente Lombardo Toledano, y

c] La corriente sectario-oportunista representada por el Partido Comunista Mexicano y por los restos ya no muy gloriosos del Partido Obrero-Campesino. ”5

 

Cabe mencionar que estas corrientes nunca se fueron sino que continuaron desarrollándose y perfeccionando sus mecanismos de cooptación, control y enajenación, al grado de que hoy tenemos un brazo armado, político y social del PRI que usa un discurso de izquierda revolucionaria, el Movimiento Antorchista, la CNC y la CTM sigue existiendo y controlando las acciones de los trabajadores del campo y la ciudad. Ahora hay más de dos Partidos Comunistas y estos siguen siendo sectarios y oportunistas, la ideología democrático-burguesa sigue minando la capacidad de respuesta de los trabajadores, esta última se expresa en la mentalidad nacionalista-reformista de los trabajadores, que como en el caso del SME se sienten traicionados por una burguesía que no respeta la constitución producto de la revolución del Pueblo entero, además de que sus acciones no han ido más allá de la pasividad, el pacifismo y la democracia burguesa, lo cual no quiere decir que los trabajadores del SME no sean combativos y estén decididos a luchar, de lo que estamos hablando es que sus métodos de lucha no son afines a sus intereses de clase debido a la confianza que le ceden a su propia dirigencia.

 

Hoy el análisis de Revueltas nos sirve para entender el porque la inacción de la clase obrera y trabajadora no sólo en el país sino en el mundo se está dando, Revueltas centra su análisis concreto en el caso mexicano, pero sienta bases teóricas para explicar esa enajenación en el mundo, lo cual otros autores marxistas han hecho también.

 

Cuando Revueltas entendió que no podía seguir insistiendo con el Partido Comunista Mexicano por todos los vicios que arrastraba decidió junto con varios de sus compañeros formar la Liga Leninista Espartaco “Por la creación del Partido de la clase obrera”, la meta ya no era unificar a las tendencias marxistas que existían sino generar las condiciones para que surgiera lo que ellos pensaban como el verdadero partido obrero lo cual les permitía seguir optimistas ante el futuro.

 

Sin embargo, el entusiasmo de Revueltas no iba a durar mucho tiempo. En una organización hasta tal punto encerrada en sí misma y dedicada a la discusión de problemas alejados de la realidad concreta de la clase obrera en México debía adquirir demasiada importancia. Además parece ser que el confinamiento en la doctrina marxista-Leninista, que tenía que ser aplicada de la manera más pura y ortodoxa, sin tener en cuenta otros puntos de vista, sin aplicarla críticamente, no podía sino llevarla a la asfixia.”6

 

La Liga Leninista Espartaco caería en el dogmatismo teórico y como consecuencia Revueltas junto con sus compañeros más cercanos serían expulsados el 2 de junio de 1963, lo cual dejaría descubierta una de sus tesis más importantes:

 

“…la conciencia de la clase obrera ha permanecido enajenada a ideologías extrañas a su clase, y en particular a la ideología democrático-burguesa,…sin que hasta la fecha hay podido conquistar su independencia. O sea, su enajenación ha terminado por convertirse en una enajenación histórica. Esto quiere decir que aun aquello que aparece en México como ideología proletaria no constituye otra cosa que la deformación de la conciencia obrera, una variante sui generis de la ideología democrático-burguesa dominante.”7

 

Como resultado de la enajenación histórica del proletariado tenemos la falta de la independencia de clase lo que Revueltas ubicaría como: “…un proletariado sin cabeza, o que tiene sobre sus hombros una cabeza que nos es la suya.”8

 

II. Para hacer la revolución hay que alejarse de la burguesía: La Independencia de la clase obrera.

 

Un estudio profundo de los hechos de 1968 nos llevaría a una concientización y a la creación de un movimiento nuevo al margen de los partidos. Hay que barrer con los partidos. Ya están demostrados históricamente como caducos y obsoletos.“9

José Revueltas.

 

En primer lugar, comencemos por la historia. En 1847 criticar significaba la crítica despiadada de todo lo existente y de lo cual hablará en su ruptura filosófica con la burguesía y con Hegel, concretada en el nivel de los “partidos” realmente existentes en aquel período. (Como observamos en, 1860 en su carta a Freiligrath, cuando este, al rechazar verse involucrado en los asuntos de Vogt,5 dijo que ya no pertenecería nunca más al partido. La respuesta de Marx fue: Ni yo tampoco, a ningún partido existente. Y no creo que en un sentido efímero, creo que en un sentido histórico. Más claramente aún, Marx entendió que nadie podría reescribir la historia y que tanto las revoluciones de 1848 como el Manifiesto que las anticiparon y las siguieron, son ya históricas.)610

Raya Dunayevskaya, Secretaria de Trotsky en México.

 

En su momento histórico Lenin se enfrentó a la necesidad de hacer la ruptura filosófica y política con la socialdemocracia alemana que era el marxismo oficial en su tiempo, mientras esta última encabezaba la traición a la revolución enviando a las tropas obreras alemanas a la Segunda Guerra Mundial burguesa dándole la espalda a los trabajadores de toda Europa y el Mundo, Lenin se encontraba atravesando los campos de batalla en un tren junto con un cargamento de más de 30 revolucionarios que regresarían a Rusia para revertir la guerra en contra de los opresores burgueses, Lenin fue un gran revolucionario que tuvo muchas cualidades entre las más notables estaba su convivencia con las masas y conocía sus necesidades y sus demandas, supo al igual que Marx encontrar la unidad entre la teoría y la práctica, se ganaron la confianza de la masa de campesina y de la naciente clase obrera.

 

Con respecto a la cuestión de la ruptura recordemos que Max hizo lo propio cuando se enfrentó al reto de Hegel y a todo comunismo vulgar de su época, en el caso de Revueltas el ya señalaba esta necesidad de la siguiente manera:

 

El proletariado mexicano debe desenajenarse de la ideología democrático-burguesa, dos de cuyas ramas “marxistas” son, de una parte, el Partido Comunista Mexicano y de la otra el lombardismo. La liquidación ideológica de ambas corrientes es el requisito indispensable para que la conciencia obrera pueda convertirse en la conciencia organizada y concreta de su clase, es decir, en su partido.”11

 

Tenemos que ser claros con esto, Revueltas logró hacer una ruptura con el marxismo oficial de su tiempo el PCM, pero las condiciones históricas no permitieron avanzar hasta el derrocamiento de la burguesía y la toma del poder, pese a que muchos lo intentaron afanosamente, su experiencia en el 68 habla de eso, fue culpado por la dictadura de autor intelectual de los sucesos de la época, hecho que lo ubica como un revolucionario de los más peligrosos, no porque tuviera armas, sino porque junto con su grupo podían darle claridad al movimiento.

 

La ruptura filosófica la hace cuando niega la existencia histórica al PCM y la ruptura política la tiene cuando funda la Liga Leninista Espartaco y más tarde reafirma esta ruptura cuando después de haber sido expulsado de las filas de la propia “Liga”, logra penetrar con mayor incidencia en el movimiento del 68. Esta experiencia le hace reafirmar más su convicción con respecto a la independencia de la clase obrera.

 

Revueltas logra entender que es una necesidad importante el que la clase obrera piense como tal y luche por sus intereses de clase y debe entenderse que el pretendía que se diera la ruptura filosófica necesaria para que el proletariado se atreviera a empujar con toda su fuerza la lucha de clases.

 

Repetimos: el ejercicio de la independencia de la clase obrera consiste, pues, en la acción de las masas dirigidas por la conciencia organizada de la clase, o sea, por su partido proletario, en las condiciones forzosas y únicas que determinan que una conciencia socialista general y abstracta, se convierta verdaderamente y de modo auténtico en ese partido de clase, a saber: a] dominio de la teoría, del método marxista-leninista; y b] demostrar que se sabe pensar por, para y con la clase obrera en concreto, objetivamente y de acuerdo con la realidad, para poder conducir la acción de las masas, la fuerza material que representan, como acción proletaria de clase y no como cualquier acción gratuita y carente de metas históricas, o que no sean las metas históricas del proletariado.”12

 

Veamos bien las cosas Revueltas está totalmente convencido de que la vía revolucionaria para llegar a la revolución es el Partido después de haber enfrentado la represión del 68 y de reflexionar en prisión sobre la capacidad auto-organizativa de las masas que presenció el empieza a asegurar que la vía del partido esta agotada, sin embargo también empieza a ver que el hay un problema con la democracia en la vida interna de los partidos y que este es también un problema de lo que el llama el centralismo democrático.

 

En otras ocasiones, expresa la necesidad de una revisión de la teoría leninista del partido, como en la siguiente carta a Andrea del 12 de enero de 1972:

Creo firmemente que la teoría leninista del partido –así como la teoría del Estado y de la dictadura proletaria– deben, a la luz de las experiencias de esta segunda mitad del siglo XX, deben y pueden ser superadas.

Y en otra carte del 14 de marzo de 1973 precisa:

Sí: se hace indispensable una revisión de la teoría leninista del partido. Se olvida con harta frecuencia que no surgió históricamente, de la noche a la mañana, como tal teoría, sino como una disciplina de grupo, un comportamiento de fracción dentro del partido socialdemócrata ruso. Se hizo teoría a posteriori y se le dio una forma férrea e inaguantable a partir del X Congreso que suprime las facciones bajo la aquiescencia provisional y como un “mal menor” por Lenin. De ahí en adelante deja de ser siquiera una “teoría” para convertirse en un sistema de poder, que cada vez se individualiza más. En mi nuevo prólogo al Proletariado sin cabeza lo diré abiertamente, basado en viejos apuntes todavía no desarrollados, pero en los cuales me parece que puede sustentarse una revisión a fondo de los “principios” del centralismo democrático.”13

 

No debe tomarse esto como un desánimo del autor, por el contrario si uno de los más dedicados marxistas-leninistas logró desarrollar de manera importante la teoría del partido, es necesario entender que no le está dando la espalda a su trabajo, sino que por el contrario, al ser un gran revolucionario está entendiendo que se va a pasar por un cambio histórico en cuanto a las formas de organización, no le está dando la espalda a la revolución, está buscando un nuevo camino.

 

Aquí lo que hay que señalar es que indiscutiblemente los partidos comunistas en el mundo han ayudado en muchos casos a tareas revolucionarias necesarias, pero en muchos otros casos solo han estorbado al proceso emancipatorio, lo que si debe quedarnos claro es que la del partido no es la única vía a la revolución y Revueltas logró entender esto antes de su inevitable muerte, razón por la cual el “nuevo prólogo al Ensayo” nunca vio la luz, pero nos dejó la gran duda sobre la eficiencia de los Partidos que se autodenominan así mismos como comunistas.

 

Lo principal es que debemos de empezar a avanzar en la independencia de clase, las prácticas democráticas horizontales y una tendencia política revolucionaria clara bien definida y capaz de encontrar el problema de nuestra época y adaptarse a las condiciones que surjan.

 

1 Revueltas, José. “Ensayo Sobre un Proletariado sin cabeza” en Obras Completas de José Revueltas, Ediciones ERA, Tercera Edición, México, 1982, pág. 29.

2 Marx, Karl, “Introducción General a la Crítica de la Economía Política (1857)”, Ediciones Quinto Sol, México D.F., 1958, pág. 248.

3 Revueltas, José. Op. cit. pág. 222.

4 Revueltas, José. Ibid. pág. 76.

5 Revueltas, José. Ibid. pág. 76.

6 Revueltas, José. Ibidem. pág. 25.

7 Revueltas, José. Ibidem. pág. 76.

8 Revueltas, José. Ibidem. pág. 75.

9 Revueltas, José. Ibidem. pág. 29. Esta es una cita dentro del Prólogo de Andrea Revueltas, Rodrigo Martínez y Philippe Cheron de una entrevista realizada a José Revueltas la cita original es la siguiente: 16“La maldición de José Revueltas”, entrevista realizada por Mary Lou Dabdoub, Revista de Revistas, n. 62, 8 de agosto de 1973.

10 Dunayevskaya, Raya. “El poder de la negatividad: Escritos sobre la dialéctica en Hegel y Marx”, Juan Pablos Editor, México, 2009.

11 Revueltas, José. Ibidem. pág. 245.

12 Revueltas, José. Ibidem. pág. 195.

13 Revueltas, José. Ibidem. pág. 29.