CHERAN: AUTODEFENSA COMUNITARIA

 

Cherán es un municipio purépecha del estado de Michoacán, desde hace años azotado por el robo y saqueo de sus recursos naturales. En palabras de  sus propios habitantes, la tierra y las montañas están vistas como su hogar y como el territorio que los provee de vida y alimento. Hasta hace unos años la gente se dedicaba casi de manera exclusiva a actividades agrícolas y otras que se derivan del mismo bosque: recolección de todo tipo de hierbas comestibles y medicinales, hongos, quelites, miel, ocote y resina de los árboles. Los habitantes de Cherán saben que la madera que se puede talar es la de los árboles muertos y en la medida que se pueda tener una tala moderada, la tierra se reforesta mientras no se altere el ciclo y el ritmo natural de vida de los bosques. Sus bosques fueron hasta hace 3 años aproximadamente ricos en maderas. De tres años a esta parte, la tala de los bosques se intensifico por personas ajenas a la comunidad: los talamontes, siendo estos los responsables del robo y saqueo de la madera de los árboles de manera completamente ilegal; arrasaron con aproximadamente el 80% de la superficie de los mismos.

 

En abril Cherán se dio a conocer y sorprendió al mundo con la noticia de su organización para autodefenderse contra el crimen organizado, quien ahora en complicidad con los talamontes azotan a su pueblo, desde hace ya bastante tiempo. En los noticieros y otros medios de comunicación se hiso énfasis en las barricadas y tergiversando los motivos de esta lucha, se dijo que los habitantes estaban “secuestrados en su propio pueblo”. Una vez que los pueblos dejan de ser noticia (y por lo tanto rating) en los medios de comunicación, los mismos medios los descalifican y desvirtúan la lucha de sus habitantes. Las comunidades son famosas por sus estallidos y sus rebeliones pero nunca por las causas que originan las mismas. Un historial de impunidad, asesinatos y desapariciones forzadas, son el marco previo al estallido de Cherán. Hace aproximadamente 3 años los talamontes comenzaron  a ser el azote de los comuneros, ahora aliados con el crimen organizado. Comunidades enteras no solo Cherán, estan siendo saqueadas y acechadas a causa de la riqueza de sus recursos.

 

Ante todos estos embates han recurrido a todas las vías e instituciones posibles: con el gobierno federal y estatal, quienes no tienen ni la capacidad, ni la voluntad para impartir justicia y terminar con los abusos a los que han sido sometidos desde hace años por los talamontes y ahora por el crimen organizado. Los testimonios de las víctimas sobre los asesinatos y las desapariciones forzadas demuestran como estos hechos violentos se han convertido en los medios para que el crimen organizado mantenga a raya a los pobladores. En Cherán se recrudeció la violencia cuando comenzaron a llegar los secuestradores a las casas de los pobladores y comenzaron a desaparecer a gente que se ha caracterizado por participar en la lucha justa de su pueblo.

 

Los reclamos no han cesado desde entonces, pero las autoridades han tenido oídos sordos siempre. A pesar de que las víctimas han denunciado y se conocen a algunos de los responsables de los asesinatos y otros crímenes, estos, al parecer, cuentan con la protección de las “autoridades” quienes se encargan de intimidarlos y decirles que “no se puede hacer nada” y poniendo decenas de pretextos obstaculizan las investigaciones, llegando en algunas ocasiones a burlarse prácticamente de los familiares de las víctimas, incluso a dejar en libertad a los responsables, a pesar de haber testigos presenciales.

 

Esto y mas son las consecuencias de la violencia en Cherán: niñas y niños, mujeres, madres y padres con secuelas visibles de violencia y tortura, porque ¿cómo podría llamarse al hecho de privar de manera violenta a niños y adolescentes de la presencia de sus padres y más aún, llevárselos con lujo de violencia en presencia de sus propios hijos? ¿Como se puede llamar al hecho de vivir en un continuo sobresalto y en constante acecho de criminales?

 

Mucho se ha encargado el gobierno y sus funcionarios de Estado de difundir esa añeja versión de que los pueblos y comunidades indígenas, por la pobreza y la ignorancia en que viven, acaban con los recursos naturales, nada más falso que esto. El Estado por medio de la injusticia y la negligencia favorece el exterminio de la gente más pobre. El saqueo, robo y abuso sistemático de los recursos es llevado a cabo por el mismo gobierno o en complicidad con él.

 

¿De qué manera espera un pueblo la llegada de los asesinos y secuestradores? ¿Con las manos cruzadas, con indiferencia? A muchos sorprenderá el hecho de saber que fueron las mujeres quienes iniciaron el proceso de autodefensa en Cherán: cansadas de la violencia ejercida contra su pueblo se organizaron para detener en la carretera los vehículos,  para que fuesen revisados por sus propios habitantes, y no permitir más que transitaran carros o camionetas sospechosos de ser manejados por criminales o talamontes. Al asumir ellas este proceso de autodefensa nos habla del grado de conciencia y compromiso que las mujeres han asumido para con la comunidad y la fuerte oposición que hay ante el crimen organizado.

 

Son cuatro barrios en Cherán, y en los cuatro hay barricadas y fogatas encendidas durante toda la noche, esto para evitar que los secuestradores lleguen a las casas, principalmente cuando ha oscurecido y puedan estar alerta ante cualquier indicio de peligro. En las fogatas quienes figuran y están en todo momento apoyando la resistencia son las mujeres; preparando los alimentos, cociendo frijol, riendo, haciendo bromas, echando tortillas en el comal y cargando a los bebés. Mujeres de todas las edades han asumido la defensa de su pueblo, decidieron hacer a un lado el miedo y la impotencia para hacer guardia en las fogatas y estar al pendiente de la gente de su pueblo. Ellas comentan que la resistencia es cansada pero que han ganado ya mucho: la organización con sus vecinos, la convivencia, ellas están convencidas de que es una lucha justa y necesaria, pues ya no podían permitir mas injusticias en contra de su comunidad donde han vivido toda la vida y si les quitan “el monte”, les quitan la vida. Los jóvenes están participando también en este proceso de defensa comunitario, con propuestas y reflexiones, con acciones. Se han organizado con otros jóvenes para hacer jornadas de trabajo y pintar las casas de la comunidad. A ellos les esta afectando de manera visible toda esta guerra violenta…

 

Cherán es ejemplo vivo de cómo la organización comunitaria es el único modo de frenar la impunidad y la violencia que han lastimado de manera profunda a toda la sociedad, pero de manera sistemática e incisiva a los más pobres, ya que en esta guerra los mas afectados son los más vulnerables, los mas pobres entre los pobres…a quienes nos han quitado los derechos más esenciales. Mientras nosotros podamos tener el derecho a la palabra, a denunciar, a emancipar el poder de la palabra y la organización, pero sobre todo, revindicarlo nosotros con la mayor autonomía, podremos seguir con nuevas formas organizativas, con nuestros testimonios y una memoria viva que camina siempre hacia delante, en constante diálogo con la gente y las comunidades, quienes están proponiendo otras formas nuevas de construir y reconstruir sus tejidos comunitarios tan dañados por esta guerra en contra de todos los ciudadanos del mundo.

 

--Raquel Velasquez