XVI Aniversario de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias – Policía Comunitaria


En el Paraje Montero, Mpio de Malinaltepec, Guerrero, el 14 de octubre del 2011, se reunieron diversas organizaciones sociales y políticas de la región y del Edo. De Guerrero; así como también de varias entidades de la República, como son el Edo. De México y el Distrito Federal, con el motivo de conmemorar el  XVI Aniversario de la fundación de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias - Policía Comunitaria en la Región de la Montaña de Gro.

 

En el pasillo de la ayudantía Municipal de esta comunidad se efectuaron los trabajos de la mesa 3 concerniente a Mujeres en la Justicia, la seguridad y la defensa del territorio, con un fondo sonoro de bandas de música, del ruido que producían los vendedores que habían llegado con sus artesanías y diversas mercancías a la fiesta comunitaria, el tropel de los  de niños juguetones, el ir  y venir de mujeres con alimentos y el paso redoblado de la policía comunitaria, que por horarios se turnaban la vigilancia.

 

Primeramente se hace una presentación de todas las delegadas al congreso instaladas en  la mesa de mujeres; siendo un total de 53 mujeres provenientes de diversos lugares de la región, del Edo. De Guerrero y de otras entidades de la República. Cada participante dice su nombre y la representación que trae.

 

Del Mpio de Malinaltepec, asisten Paraje Montero, que son los anfitriones y delegadas, representando al Cté de Justicia de Buenavista, Mpio de Malinaltepec; así como El Consejo Malinalli, también hace acto de presencia.  Del Mpio cercano, de San Luis Acatlán, está presente la Directora de Mujeres y representantes de la Casa de la Mujer Indígena. De Colombia de Guadalupe 3 delegadas; del Mpio de Ayutla, la presidenta de mujeres, así como representantes de la comunidad Barranca de Guadalupe Hidalgo, Mpio de Ayutla.

 

3 Estudiantes de la UNISUR. La Promotora de COMI (Programa en apoyo a la mujer me’phaa). Me’phaa Musari de Santa Cruz Gro. COPIN. El Gpo.  José María Morelos y Pavón. FISCO. Casa de la justicia. Estudiante de Licenciatura en Desarrollo Integral. Antropología en Tixtla, Gro. (Originaria de Oaxaca). 2 Promotoras Sociales de Tlapa, Gro. 2 estudiantes de UPN. 2 estudiantes de UPN  Tlapa, Gro. Profesora de CETEC en Mpio de Atoyac de Gro. Representantes de la Universidad del Estado, en Chilpancingo, Gro. Organización de Pueblos Indios de Amitla.

 

Organización de mujeres de Tierra Colorada Gro., de La Parota Gro., de Chicoaxtlahuaca., de Chilapa Gro., de Zinacatepec, Red de Mujeres de Tlacahuicapan, Ver.; Sector de Trabajadores. (Cuando me presento Entrego mi ponencia por escrito).  CENCOS IPN y UNAM. Movimiento por la Paz, por Justicia y Dignidad.  Tejiendo Resistencia. Promotora Indígena del Edo. De México. Antropóloga del DF.

 

Felícitas es la moderadora, que junto con Mariana y Teresa van a llevar la mesa hacia los propósitos que se han delimitado previamente: discusión de los problemas de las mujeres principalmente, sin dejar de lado el conflicto de las minas. “Aunque no estaba prevista la realización de una mesa de mujeres, las mujeres de la comunidad se organizaron y dieron la batalla hasta vencer la resistencia de los compañeros, para realizarla”;  así comenta Feli.

 

Existe un común denominador respecto a los problemas de las mujeres: por un lado los problemas familiares que tienen con sus esposos y con sus hijos/as; por el otro, la inseguridad que de 10 años para acá se ha ido incrementando; de tal manera que a la fecha, las mujeres están en un estado de alerta que no se puede controlar.

 

¿Qué problemas estamos viviendo como mujeres en el contexto actual de inseguridad y en búsqueda de justicia?, ¿Cómo lo resolvemos? La alternativa es ir de las manos juntas. Ante la ley todos somos iguales; ante la justicia no todos somos iguales. ¿Cómo llevar la discusión? Conocer el contexto de cada una de las compañeras. Es la respuesta que da a las preguntas que la misma Felícitas se ha hecho. Aclara que no se van a leer las ponencias.

 

Al tomar la palabra las compañeras de la región, piden que se hable sobre el caso de Inés que todavía no se ha resuelto, que sigue sin consignarse ante un juez civil, de manera que los militares que atentaron contra  ellas siguen impunes.  

 

La presidenta de Ayutla, Malinaltapec, narra cómo han sufrido las injusticias  por pedir que se haga justicia de las violaciones y torturas que sufrieron  por efectivos del ejército las compañeras desde ya hace algunos años, (en el 2002, para ser exactos)  y no se ha hecho nada. “Hemos ido a reclamar al gobierno para que cumpla  la sentencia que emitió la corte interamericana de Derechos Humanos en agosto del 2010;  los militares hoy en día siguen metiéndose las comunidades hasta donde lavan la ropa, en el monte; molestan a las compañeras, se llevan a sus hijos para interrogarlos y lo mas tremendo que ha llegado a muchos casos de violaciones que no se denuncian por miedo y por lo cansado que es porque el gobierno nunca investiga. Hasta han asesinado a hombres de sus familias que han enfrentado los casos y ellas como mujeres solas deben hacerse cargo de sus familias. Incluso  casos como el de Inés Fernández y de Valentina Rosendo que llegaron hasta a la Corte Interamericana, el gobierno no cumple con sus obligaciones. Pide que la misma Inés nos platique su caso.

 

Antes que Inés intervenga una de las compañeras opina al respecto; “Es un proceso muy complejo con los soldados, con los militares; cuando los casos de Inés y Valentina fueron violadas y torturadas; ellas mismas tuvieron que dar seguimiento al proceso; asimismo, siguen ocurriendo violaciones, las cuales no se denuncian por miedo y “porque el gobierno nunca investiga”.  

 

Cuando Inés toma la palabra, empieza aclarando que no sólo es ella; ni sólo ella y Valentina, sino que un grupo de mujeres, sufrieron la violación tumultuaria de los soldados. Narra todo lo que han padecido en busca de la justicia mexicana – “En la comunidad hay muchos problemas con las mujeres; las autoridades no las toman en cuenta. Ellos tienen una responsabilidad muy grande en la comunidad por ejemplo el llevar la información a la comunidad y no lo hacen”. “Existe la necesidad de organizarnos como compañeras, con autoridad; se está revisando el caso con más compañeras; para los que no se han enterado hemos relatado en el MP una y otras veces cómo llegaron los militares a mi casa y abusaron. El Ministerio Público ni escucha, no quiere problemas con los militares. Les tiene miedo o están con ellos”.

 

Una de las mujeres de Ayutla interviene para agregar que “Pasamos a tomar la muestra para culpar a los militares; había un médico que tenía que revisar a Inés. Inés no aceptó porque prefería que la revisara una mujer y no un médico hombre. En el país nunca hay justicia. No sólo ella sola; había más. Ella se decidió a denunciar; ya va a tener 10años. Denunció en otros países. Llegaron sentencias; pero ninguna se ha cumplido. Mataron a su hermano por pedir justicia para ella y por otras dos mujeres más. El gobierno no respeta, no hay justicia”.

 

También compañeros hombres, narran sucesos parecidos; en cada participación que hacen las compañeras se ve cómo han luchado estos 10 años con la esperanza de hacer justicia, de lograr las metas que como mujeres organizadas han podido tomar conciencia.

 

“En los pueblos independientes es muy difícil que las mujeres participen a pesar de que todos tenemos el mismo derecho; nosotras luchamos por lograr la equidad entre el hombre y la mujer.”. “Los partidos sólo nos toman en cuenta cuando están en campaña; después se olvidan de nosotros”.  “Se hacen denuncias y nunca el gobierno toma en cuenta lo que hacen  esos militares”. “Nos parece muy importante defender el espacio que hemos  abierto las mujeres en la Comunitaria en las diferentes sedes por lo que pedimos que se apoye su participación y no que se pongan obstáculos”.

 

Interviene Felícitas para hacer un resumen: “Es lamentable lo que está pasando; hay muchas leyes que dan apoyo a las mujeres pero desgraciadamente hay mucha impunidad: Hagamos las propuestas al final. Sí han violentado a las mujeres; han secuestrado y  asesinado en Gro, a las mujeres, a las esposas, a las hermanas y familiares; ¡y hasta las han violado! Por eso es que este grupo de mujeres ya dijimos basta; hicimos una lucha reivindicando la solidaridad; a los que demandamos justicia nos culpan de ser delincuentes y nos encarcelan diciendo que por algo nos habían detenido. Las mujeres solas hemos hecho frente a los problemas; hemos obtenido consecuencias.

 

Una  Representante del Comité de mujeres de Paraje Montero toma la palabra para expresar lo acertado que fue el organizar en evento en el lugar, porque “Es necesario levantar la moral de las compañeras de esta comunidad; un saludo nos hace fuertes; como comité nos sentimos fortalecidas cuando dijeron que iban a venir”. ”.  

 

Las Mujeres de Zitlaltepec enseguida fortalecieron con sus palabras a las compañeras de Paraje Montero: “Hemos logrado formar un comité de mujeres un comité femenino y esto lo decimos para que no se sientan solas; estamos construyendo nuevas relaciones entre hombres y mujeres; formas nuevas, hasta lograr la equidad entre el hombre y la mujer porque ni el hombre es más y ni la mujer debe sentirse superior al hombre”.

 

Las Estudiante de la UNISUR también hicieron ver su disposición: “Tenemos un compromiso muy grande con las mujeres en la comunidad; nos hemos comprometido por ser originarias de las comunidades,  por ser estudiantes que trabajan con la comunidad; trabajamos en la policía comunitaria o  de comisariado; el cargo no es una participación voluntaria sino una obligación. Dentro de la comisaría no hay compañeros hombres que ayuden”.

 

Un compañero presenta como experiencia lo acontecido en San Luis Acatlán: “mataron a un joven de 14 años, ¿qué ha hecho el gobierno?, nada. El MP lo hace declarar y lo sueltan; un ratito lo encarcela y en otro lo sueltan. No hay justicia. Quitar la vida a una joven no vale para ellos.

 

También hubieron quejas por discriminación que hacen en los hospitales por ser mujer indígena; “No debemos dejarnos discriminar en los hospitales; debemos estar organizadas para tener espacios en lo público y en lo político”. Incluso, en las mismas comunidades organizadas en donde la mujer se le da otro trato, suceden situaciones no correctas: “La convocatoria no veía la mesa de mujeres; sólo cuando hay movilización nos ponen al frente por la salud, la justicia, la minera. Hay mucha inseguridad, está muy complicado; estemos todas las mujeres unidas y organizadas para  hacer una verdadera fuerza de mujeres”. 

 

Felícitas hace ver que existen muchas demandas en las comunidades desde tener casa propia hasta los problemas por el parto, la salud y por nuestras costumbres. Carmen, compañera activista informa ver que el gobierno va a construir un centro comunitario para mujeres y las mujeres tienen que trabajarlo; para ella es mejor que sea administrado por la compañera Inés y no por el gobierno; propone que primero hay que ver cómo están  organizando sino mejor no seguirle. Añade que “El gobierno se molesta porque decimos la verdad de lo que pasa; no es indígena. No nos dan el mismo trato y el mismo derecho que los demás en el hospital de San Luis”. Platica su experiencia en la policía comunitaria que desde niña ha vivido; relata la Historia de la CRAC en San Luis Acatlán:“Asunción y Felícitas fueron esposas y coordinadoras que desempeñaron puestos importantes desde que nació la policía comunitaria; desde ahí empezó la participación de la mujer y hacer justicia. Agarraron el machete para hacer trabajo, incluso participaron como representantes ante la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias. En 1999, el 18 de abril se da el nombramiento de comisariado; sin embargo se percibe un  problema para poder apoyar como  merecemos las mujeres al impartir justicia. Se presentan casos como lo son los infanticidios, los adulterios, los feminicidios, el asesinato de un compañero comunitario. Han pasado 10 años y no se ha valorado la participación de la mujer. Me siento contenta por el trabajo que se ha hecho; el  que las mujeres están en la mesa, es un verdadero triunfo. Pero esta meta no lo es todo. En el 2005, cinco compañeras  nos preguntamos: ¿Qué vamos a hacer, para tener un puesto al lado del comisariado?; llegan muchos problemas de mujeres y los compañeros no lo retoman, nos vemos en la necesidad de recorrer casa por casa para invitar a una reunión de mujeres, incluso ir hacia las comunidades para reunirlas. En Buenavista a las señoras y a las maestras les agradó la idea de organizarnos como mujeres. En el 2006 nombran a Felícitas para atender el caso de las mujeres. Ha costado mucho. ¿Qué hace falta? Ya no se necesitan.  ¿Ya no se va a quedar ahí?” Hay documentos importantes que nos sirven como Testimonios de la CRAC y para complementar el diagnóstico que nos hemos propuesto.  Nosotras tenemos que encontrar nuestra propia fuerza; la justicia empieza con el apoyo de nuestra pareja para poder  avanzar.  No importa  que seamos de diferentes regiones, de diferentes colores y hablemos diferentes lenguas, los problemas de las mujeres son los mismos.

 

Hago una intervención eludiendo que vengo con la representación de las mujeres del sector de trabajadores cuyas demandas son las mismas que tenemos los y las trabajadoras del campo y de la ciudad; hemos luchado contra las injusticias, apoyando a las mujeres que como Atenco fueron ultrajadas; lo mismo que de Copala que han masacrado y violado a mujeres por el simple hecho de defender su Municipio Autónomo; estamos editando una revista denominada Praxis junto con las compañeras de la Sección IX y nos interesa difundir los problemas que están viviendo las mujeres de la CRAC, así como también todo acerca de las mineras, que son la principal causa por tanta inseguridad en la región. Como Sector de trabajadores venimos trabajando junto con  organizaciones que como la Supervía tienen un trabajo de mujeres. Estamos aquí para coordinarnos con todas ustedes. [Hago toda esta intervención porque la mesa en sus intervenciones dice que no se van a leer las ponencias porque sólo hay una por escrito y es muy larga (3 hojas).

 

Después del intercambio de experiencias surgen diversas propuestas de acción:

 

*   Crear redes de apoyo  entre las mujeres  en las diferentes comunidades para  mantener la comunicación e intercambiar experiencias.

*    Promover la realización de talleres  y foros sobre derechos de las mujeres e intercambio de experiencias de justicia

*     Fomentar  la participación de las mujeres en las asambleas.

*  Organizar movilizaciones como una marcha o encuentro entre mujeres en territorio comunitario porque es necesario que mantengamos la unidad y vayamos caminando juntas.  

*    En el caso de la vigilancia comunitaria, que hayan policías mujeres  y comandantes mujeres, así como que se aumente el número de coordinadoras participando y que haya un espacio físico propio para las mujeres dentro de la Coordinadora.   

*  Crear mecanismos de vigilancia en las propias comunidades para prevenir y enfrentar la violación de los derechos de las mujeres; lo que incluye vigilar qué sucede en nuestras comunidades, organizaciones y espacios para poder denunciar los hechos y vigilar el cumplimiento de las sanciones para que no se vuelvan a repetir los sucesos violatorios.

*   Vigilar el cumplimiento de las sanciones con el fin de que no se repitan hechos cargados de violencia.

*    La defensa de nuestro territorio empieza desde la defensa de nuestros cuerpos como mujeres, incluye nuestras relaciones familiares y comunitarias, y tiene que ser acompañado por la desmilitarización de las regiones en las que vivimos.  Por eso proponemos elaborar un pronunciamiento para  exigir que los militares no estén en nuestros territorios.

*   Luchar y apoyarnos entre mujeres para que se haga justicia en los casos de Inés y Valentina y en otros casos en las que mujeres sufren actos de violencia por parte de los militares.

*   Hacer trabajo de Educación. El tema de los territorios, acceso a la salud, la planificación familiar, relación con la pareja, el noviazgo (con quien sí con quien no). Educar y prevenir sobre problemas de salud como la presión alta, la diabetes y el cáncer. Antes no había esto. El problema es la alimentación.  La injusticia, la autoestima,  falta de apoderamiento; evitar la violencia. haya policías comunitarias mujeres; cuando caen detenidas como mujeres, necesitan un trato de mujer.

·                     Hay mucha experiencia de jóvenes, no quedarse como comisarios. Ver que nos  podamos apoyar unos con otros; ver como apoyamos a los compañeros jóvenes, que tienen acceso a las universidades.

 

La moderadora organiza las Propuestas. Pido la palabra y doy lectura  del documento que entregué como ponencia.

 


Ponencia para la mesa 3.- Mujeres en la justicia y defensa del territorio

 

Es una prioridad en el mundo y en el momento actual, que las mujeres estén organizadas y preparadas ideológicamente, condiciones indispensables en la  construcción de una sociedad   en donde reine la equidad, la seguridad y la justicia como principios rectores  para poder  vivir  y gozar de los beneficios que el trabajo colectivo nos pueda brindar.

 

Somos más del 50 % en la población mundial y en un régimen de producción capitalista de orden patriarcal, aún existen países como el nuestro en donde a la mujer se le discrimina, desprecia, maltrata (física y psicológicamente), se le explota brutalmente, se le humilla, se le despoja, se viola (física, laboral y jurídicamente) y hasta es utilizada como botín de guerra.

 

En nuestro país, en el mundo laboral, más del 50%  de mujeres participan en la producción de los bienes materiales; en los trabajos de los servicios, sean de salud, educación, administrativos, etc.; por el desempleo también forman parte de los desplazados y al lado de todos los hombres trabajadores que también son explotados, sufre las injusticias  de un capitalismo decadente y caótico.

 

Las luchas de emancipación no parten de la nada; desde tiempos inmemorables, la mujer trabajadora del campo y de la ciudad, ha luchado con todos sus hermanos de clase por conseguir la igualdad en derechos y sea reconocida como un ser humano con capacidades de transformación. Porque han de saber que en las culturas dominantes a  la mujer se le veía como “un exótico animal de largos cabellos que no piensa” (Descartes); a diferencia de nuestras culturas prehispánicas en donde la mujer ocupaba un lugar de digno respeto y amor.

 

Que no sea más letra muerta o retórica sobre los derechos que dignamente se han forjado a través de las luchas que emprendieron quienes nos antecedieron; corresponde hoy, retomar la estafeta y seguir adelante por la concretización de tan nobles y caros ideales.

 

La mujer trabajadora es doble o triplemente explotada; va al trabajo y le pagan un salario mísero; hace el trabajo doméstico para sus hijos y familiares que viven con ella, sin recibir ninguna retribución; en su entorno tiene que dar su trabajo y tiempo para beneficio de su comunidad; en México lo vemos cotidianamente: es la mujer la que enfrenta todas estas situaciones problemáticas.

 

Ahora en que estamos viviendo la cuarta guerra mundial que atinadamente se le ha denominado como Guerra de la Exterminación Humana, porque sean grupos minoritarios, grupos improductivos, desempleados, desempleadas, que en su totalidad somos mayoría, se nos quiere sacrificar a cambio de un gran poder que existe en el mundo y se llama Capital.

 

Tanto en la ciudad como en el campo, se vive con una inseguridad terrible de toda índole; inseguridad en el empleo, inseguridad física, inseguridad climática, de salud, de vivir en un ambiente libre de contaminación. Por la crisis que no hemos ocasionado nosotros, todos los oprimidos estamos expuestos a sufrir las peores catástrofes; seamos mujeres, hombres, niños, ancianos, máxime cuando tenemos gobiernos que se han doblegado ante las políticas que los capitalistas del país y del extranjero han dictaminado en contra de nosotros.

Y esto seguirá sucediendo si no controlamos en nuestras manos el destino de esta humanidad. Es una gran mentira que Calderón esté combatiendo el narcotráfico; lo que está exterminando son los brotes de rebeldía, de organización, de una fuerza realmente revolucionaria. La clase en el poder, se está adueñando de los territorios de los pueblos.

 

Si dejamos que el opresor decida por nosotras todo: la educación, nuestra voluntad, nuestros principios, nuestros valores, nuestras vidas, nuestros hijos, nuestro futuro y  dejemos que haga lo quiera con nosotros, este orden de hechos seguirá; más adelante sólo habrá más muertos, un suelo desbastado, árido, con un medio ambiental contaminado, en sus ríos, aguas, mares, cielo y tierra.

 

Por eso es urgente una preparación integral para emprender este combate con el corazón abierto contra el enemigo opresor,  para que no siembre más la muerte con sus minas, con sus presas, con su sobreexplotación de los recursos naturales, que a través del engaño, la mentira, la calumnia, el despojo, la violencia y voracidad sin medida se ha adueñado de todo. Las mujeres explotadas y oprimidas junto con  nuestros hermanos de clase preparémonos en lo político, en lo ideológico, en lo cultural, lo social  y en lo educativo,  transformando principalmente con las nuevas ideas de vida mediante  la organización de trabajos colectivos que sí resuelvan nuestras necesidades vitales sin llegar a sacar provecho personal, y por qué no decirlo, organicémonos también por la defensa de nuestros territorios, mediante la policía comunitaria, tal como lo están desarrollando los compañeros de Malinaltepec.

 

No sólo es Malinaltepec; en México son muchos poblados que están en la mira de este visor imperialista, por ejemplo tenemos a Cherán, a Ostula, a Atenco, a Copala,  a lo largo y ancho del estado de Oaxaca,  de Chiapas y de toda la República Mexicana, en Sonora, al pueblo yaqui; en San Luis Potosí  el pueblo de wirikuta, por citar algunos; así como también, en América Latina, el pueblo mapuche,en Chile; en la selva de las amazonias, en Bolivia, Perú, etc. Y como decíamos al empezar, esto sucede en todos los países capitalistas, sea, Asia, Africa o la Unión Europea.

 

Corresponde a las mujeres salir del mutismo o estatismo que por siglos y  milenios, hemos vivido; es decir, no hacer nada ante las brutalidades que el gobierno de los ricos junto con sus patrones los burgueses, vienen detonando, es ser cómplices de ellos; tenemos que denunciar todos los atropellos que hacen a nuestra madre tierra; tenemos que decir a gritos para que lo oiga el mundo entero,  las bestialidades que hacen con nuestras mujeres como botín de guerra en esta batalla desigual  y preparémonos para ya no ser las víctimas de los opresores.

 

El patriarcado o machismo existe desde que surge la propiedad privada y no desaparecerá de la faz de la tierra este gran mal, si no destruimos las cadenas de explotación en que nos tienen sometidos los capitalistas; en el sector de trabajadores luchamos por tres ejes fundamentales: apropiación de los medios de producción; derrocamiento de la burguesía y la instalación de un gobierno de los trabajadores.

 

Mientras trabajemos para lograr estos puntos estratégicos, toda la clase oprimida en general, eduquemos a nuestros hijos y a toda la familia en comunidad, al lado de nuestros hermanos y hermanas, con las nuevas ideas llenas de humanismo; en donde no exista la explotación del hombre por el hombre; en donde no existan desigualdades de derechos y trato entre el hombre y la mujer; en donde la miseria y la impunidad sea sólo un recuerdo del pasado.

 

Corresponde a las mujeres ser esa gran fuerza que aglutine a todos los miserables del mundo que hoy luchan por diversas demandas: por los territorios, bosques, aguas, ríos, playas, arrecifes; por la conservación de nuestras tradiciones, costumbres y culturas originarias; por nuestros derechos laborales que dignamente defienden los y las trabajadoras; contra la imposición de megaproyectos que sólo benefician a un puñado de ricos que ensucian  y perjudican  la vida de las plantas, de los animales y de todos los seres humanos, no sólo de la región donde se instalan sino de todo el planeta; contra esa guerra que están liberando los gobiernos capitalistas para exterminarnos por ser improductivos y ser un estorbo para sus proyectos; contra esa guerra de exterminio que debemos de convertir en una verdadera lucha de clases. ¡Basta ya de asesinatos a nuestros luchadores sociales y naturales, que son una esperanza en este mundo corrompido por los burgueses!

 

Corresponde a las mujeres en formar una verdadera organización de masas que enfrente las embestidas del capital de mil maneras porque de mil formas el capital nos está destruyendo día con día; que este encuentro se transforme en el inicio de una coordinación entre todas las organizaciones que han asistido; hagamos redes sociales con los correos electrónicos, teléfonos, directorios de todas y todos para estarnos informando de los acontecimientos sociales y políticos de nuestro país y del mundo; enlacemos las actividades que se desarrollen para estar unidos e informados desde donde nos encontremos.

 

Juntemos todas las propuestas que como grupos tenemos para este encuentro y echémoslo a andar en nuestras bases; como sector de trabajadores proponemos que las mujeres nos preocupemos por elevar nuestro nivel cultural, emprendiendo la noble tarea de educarnos entre nosotras mismas, sea a leer y a escribir, a terminar la primaria y la secundaria para poder estar capacitadas y emprender trabajos más avanzados de investigación, profundización y concretización de nuestra ideología. Proponemos formar círculos de estudio para nutrirnos con las ideologías que son armas más poderosas de construcción que las armas de destrucción que tienen nuestros enemigos de clase.

 

Proponemos que las mujeres organizadas vayamos construyendo espacios de construcción de producción colectiva que nos empodere y obtengamos la experiencia que necesitamos  en la transformación de esta sociedad. Pueden ser experiencias sencillas de organización y de administración de bienes materiales comunales. Por ejemplo en el campo pueden tener un terreno entre todas para cultivar, llevar al mercado  e ir obteniendo recursos colectivos. En la ciudad podemos desarrollar un proyecto también de beneficio social: una cocina popular, una tienda colectiva, de interés social, que de recursos para beneficio de todos.

 

Se proponen esto sólo como un ejemplo porque sin duda alguna sabemos que las organizaciones aquí presentes tienen experiencia en ello; lo que es importante recalcar es que no debemos de olvidar que nuestros objetivos esenciales no son los recursos en sí mismos sino en ir preparándonos para esa gran lucha por la apropiación de los medios de producción; derrocamiento de la burguesía y la instalación de un gobierno de los trabajadores. Sin dejar de lado el pensar que el enemigo para derrocarlo sólo es posible estando también con una infraestructura superior a la de ellos y esto sólo se consigue mediante un trabajo más avanzado en el que la participación de nosotras las mujeres es tan importante como el de todos los hombres.

 

Organicemos una gran marcha en donde nuestras demandas centrales se puedan escuchar por todo el país y el mundo. Instauremos más radiodifusoras y démosle más impulso a las existentes para que nuestras voces como mujeres, luchadoras sociales, se propaguen ampliamente.

 

¡Fuera explotadores imperialistas de nuestros territorios!

 

¡Vivan las luchas de las mujeres y de los pueblos oprimidos del mundo.