Las y los Trabajadores del IMSS y la lucha sindical

 

“El Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) avaló un incremento de 5.5% en salarios y prestaciones, con lo que se conjuró la huelga en el IMSS programada para el primer minuto del 16 de octubre.


En el marco de la revisión contractual y con una votación unánime de los mil 44 delegados presentes en el congreso nacional del SNTSS que se desarrolló en Cancún, Quintana Roo, su dirigente sindical Valdemar Gutiérrez Fragoso, informó que el aumento salarial entrará en vigor a partir de esa misma fecha.”

 

La anterior fue la información que la mayoría de los diarios y medios de comunicación oficiales publicaron sobre el resultado de la negociación salarial y contractual entre la patronal y el sindicato del Seguro Social, lo que fue informado a los representantes de las y los trabajadores en el 50 Congreso Nacional Ordinario celebrado el 7 de octubre en Cancún, Quintana Roo.

Lo acordado entre la burocracia sindical y las autoridades representantes del patrón repercute en las condiciones laborales y salariales de más de 300 mil trabajadoras y trabajadores en activo, y cerca de 200 mil jubilados.

Este congreso, como la mayoría realizados en los últimos 6 años, se lleva a cabo bajo un férreo control de la estructura sindical sobre la base trabajadora que se encuentra atemorizada por los representantes sindicales desde los centros de trabajo por los delegados sindicales, por los funcionarios los comités seccionales y por el aparato nacional, una cantidad aproximada de 3 mil burócratas en todo el país.

La base del control se encuentra en la represión que se traduce en más de 2 mil sancionados por motivos políticos, descalificados para contender en cualquier proceso para la elección de representantes o la toma de decisiones en cualesquier instancia; en el manejo clientelar de las prestaciones (préstamos o beneficios en especie), y en una fuerte y muy entronizada centralización del poder, que ahoga cualquier posibilidad de participación sindical desde los mismos centros de trabajo.

A pesar de que se han dado fuertes y muy importantes movilizaciones como en 1989 que hicieron caer al dirigente charro de entonces (Punzo Gaona), y en 2003 a 2005 que impidieron una abierta mutilación al contrato colectivo de trabajo, movimientos que tuvieron como base no a la estructura sindical, sino a los comités de base, pese a ello, la “oposición” y las tendencias denominadas democráticas son muy débiles.

La situación del IMSS

Desde 1995 (Diagnóstico del IMSS de Genaro Borrego, entonces director) se anunció la decisión por parte del Gobierno Federal, de desmantelar y deteriorar los objetivos sociales, los servicios médicos y las condiciones laborales de la Institución, a través de políticas que dejaron de considerar las necesidades de la población derechohabiente (La clase obrera, trabajador@s del comercio, del campo y el mar, y sus familias), y en su lugar tratar a la seguridad social como una mercancía calculando su venta a quienes tienen la posibilidad de comprarla

El embate contra el IMSS y todas las instituciones de salud y seguridad social (IMSS, ISSSTE, INFONAVIT) es parte de una arremetida global que desde los 80´s ha emprendido el sistema capitalista y sus gobiernos en todo el mundo, en el marco de una transformación en las formas de generar mayores niveles de ganancia (plusvalía) para los grandes empresarios, utilidades que han disminuido por las crisis cíclicas y estructurales que el propio sistema genera

Este ataque se extiende al creciente despojo a todos los sectores de la población, a trabajadores del campo y la ciudad en diferentes formas: asociadas al salario (prestaciones como el derecho a la salud y la seguridad social, vivienda, vestido, alimentación, jubilaciones, pensiones, etc.), a los pueblos indígenas con el despojo de su tierra y territorio, de su cultura y de los recursos naturales (agua, bosques, minerales, etc.), a los estudiantes y jóvenes imponiendo la privatización de la educación y el despojo de los derechos laborales y de seguridad social, así como el ataque a las formas de organización colectivas y de solidaridad que como clase hemos forjado

Los cambios impuestos por el capital a través de sus gobiernos, se traducen en lo laboral en la precarización (condiciones de trabajo con mayores niveles de explotación, sin prestaciones, bajos salarios, alta movilidad, gran inestabilidad, etc.), que va a asociada a sustituir las “viejas” instituciones ligadas al bienestar social por políticas e instituciones asistenciales, caritativas junto a ofertas de salud y seguridad social privadas

Papel del Sindicato

En México la mayoría de los sindicatos y de las burocracias sindicales (charros y neo charros) que dirigen, cumplen con ser facilitadores y colaboradores de las políticas del Estado capitalista, subordinadas mediante el reconocimiento oficial, institucional ante los gobiernos, ejerciendo el control con la cooptación y la represión interna en diferentes formas

La única forma de defender los derechos como trabajadoras y trabajadores conscientes es organizarnos para luchar en contra de los planes y políticas del Estado (gobiernos, cámaras de diputados, senadores, instituciones, partidos políticos, burocracias sindicales) para defender los derechos laborales y luchar por apropiarnos de los medios de producción, ya que somos l@s trabajador@s del país quienes generamos la riqueza y por tomar en nuestras manos el rumbo de la vida política, social y económica

Quienes han estado en la cúpula del poder sindical (que en su momento fueron quienes callaron, avalaron e impulsaron la represión y las políticas de Estado y de la empresa en contra de las y los trabajadores) y hoy desplazados de las estructuras de poder del sindicato, pretenden reducir la lucha de l@s trabajador@s a una pelea por quitar a quienes consideran “traidores” (y no como parte de la estructura de poder del capital), y que llaman a no votar por un partido (PAN), “olvidando” que todos los partidos oficiales (PRI, PAN, PRD, Verde, Convergencia, PT, etc.) son parte del sistema que oprime y explota a la clase trabajadora. Esta política lleva al desgaste a quienes los siguen y a fomentar que el charrismo sindical sea el que dirija y negocie a nombre de l@s trabajador@s

Alternativas de organización y de lucha

La organización sindical se ha plegado y ha sido parte de las decisiones políticas impuestas desde la alta burocracia, que a su vez aplica la política de desmantelamiento de la salud y la seguridad social en su aspecto humano y social determinada por el Estado nacional burgués.

Pelear por recuperar el sindicato sin generar antes las condiciones profundas de un cambio de conciencia ha llevado al desgaste de las luchas al interior, ya que los objetivos se han centrado en que sólo es posible defender el salario, los derechos laborales y los fines sociales humanos de la seguridad social ante la embestida del capital, si se tiene el control del aparato sindical y al frente de éste se encuentran representantes con un discurso que anuncie el cambio, esto es, que prometa que no hará lo que están haciendo los actuales dirigentes, sino que peleará por mejores salarios, por no ver disminuidas las prestaciones laborales y por evitar que el régimen de seguridad social público con carácter integral y social, no se debilite a costa de fortalecer las opciones asistenciales y privadas.

Sin embargo, la historia de este y otros sindicatos cuenta de personas cargadas de promesas que en el pasado reciente pudieron acceder a las estructuras del sindicato, y más temprano que tarde se fueron convirtiendo en los nuevos verdugos de la masa, alineándose a la inercia del sistema que en el espacio sindical, revela que ya no es posible pelear por mejorar el valor de la fuerza de trabajo, al contrario, se acepta su desvalorización.

Hacer que surja la conciencia debe pasar por la crítica del sindicato y del sindicalismo como política de las estructuras verticales hegemónicas, tener una visión más amplia de la problemática en la que se da el deterioro de las instituciones públicas surgidas del llamado periodo de bienestar, y de las alternativas de organización y resistencia desde donde se trabaja teniendo como uno de los fines el de la construcción de qué se quiere y como luchar por ello en una dirección de generar verdadera salud y bienestar para la clase trabajadora y sus familias.

Detener esta política e ir a la ofensiva por mejores condiciones para toda la clase obrera y trabajadora de la ciudad, el campo, el mar y el aire, implica nuestra organización desde los centros de trabajo con un programa de lucha, nacional e internacional, una estrategia y una táctica acorde a las condiciones concretas en las que nos encontramos.

Recuperar lo que nos pertenece, defendiendo lo que tenemos pero sobre todo, definiendo lo que queremos en el presente y en el futuro y acordar ya, ahora, como lograrlo todas y todos juntos, con cientos, miles de expresiones.

 

Frente de Trabajador@s del IMSS

Noviembre, 2011