LA AUTONOMÍA, UN DERECHO

COLECTIVO DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS

(Primera parte)

 

J. Manuel Escalante M.

En el proceso revolucionario de la burguesía contra el modo de producción y apropiación feudal se inicio en el mundo la lucha por la autodeterminación de las naciones.

Esta nueva situación económica-social fue la necesidad que impuso el Capitalismo en su fase mercantil, para la liberación de las naciones y pueblos del dominio feudal con el objetivo de impulsar el mercado interno. En consecuencia la autodeterminación política de la separación de América de España, Portugal e Inglaterra se fundamentó en el principio de la autodeterminación de las naciones.

En México la revolución de Independencia se planteó finalmente la separación del Territorio de la Nueva España de la Metrópoli española. Esta Independencia tiene raíces principalmente económicas pero se expresó políticamente en la separación del gobierno del Rey Español, quien ejercía el Derecho de sus posesiones territoriales en ultramar. La Conquista y Colonización es española nunca fue total ni completa en la dominación de los antiguos pueblos mexicanos. El poderío militar-ideológico no logró exterminar a las mujeres y hombres autóctonos del antiguo territorio mexicano. Las diversas lenguas, tradiciones, usos y costumbre, cultura y representaciones de sus ideas y creencias persistieron durante los trescientos años de coloniaje guachupín. El nuevo Estado-Nación se establece sobre las bases de una concepción Hegeliana de la Filosofía del Derecho. Son dos las cuestiones que debemos considerar: primero, lo que se fundamenta en el aforismo “lo que es racional es real y lo que es real es racional”, lo mismo que en las generalidades de la Filosofía Dialéctica “tesis-antítesis-síntesis”, segundo, la historia en la que Hegel vive determinó su punto de partida del espíritu universal en la historia de la Revolución Francesa. La construcción de una ciencia solo es posible en la situación histórica en la que termina un proceso, esto es, el proceso del mundo occidental, hecho con sus propias ideas de la razón de la mujer-hombre que tiene su formación en las Constituciones de los Estados democráticos burgueses. Hegel es tan “revolucionario y progresista como la Revolución Francesa” y tan “conservador y reaccionario como las relaciones de producción que han hecho sobrevivir al sistema capitalista”.

Los principios racionales y jurídicos con los cuales se identifica la justicia para los pueblos indígenas viene como proceso histórico de la defensa de los teólogos humanista del siglo XVI, como Fray Bartolomé de las Casas en Chiapas, Tata Vasco en Michoacán y las leyes de Indias que reconocían la propiedad comunal de los indígenas. El proceso se inicia y se desarrolla desde la vida autónoma de los diversos pueblos y naciones prehispánicas. Con la Revolución de Independencia el movimiento encabezado por la clase de los criollos burgueses quienes se sustentan en la declaración de los derechos del hombre y del ciudadano producto de la Revolución Francesa que en su principio dice: “los hombres nacen libres e iguales en Derecho” . estas son las bases ideológicas-jurídico –políticas en los que la formación de los Estados occidentales plantean sus consideraciones de la existencia de los pueblos indígenas, es decir sujetos a la dominación de las concepciones del Estado de la clase burguesa, la cual entiende su mundo como una sola nación, lengua, literatura, usos y costumbres. En consecuencia su dominación es la continuidad de la explotación y opresión de las naciones indígenas que ya estaban sometidos al coloniaje español y no logran liberarse con la independencia de México en 1810, ni la Revolución de 1910. Es así que en el siglo XX se impone para las tribus pueblos y naciones indígenas las políticas de aculturación, integración y asimilación por medio de la educación y las reformas agrarias del capital que no logran dar la tierra a quien la trabaja.

Hoy en los inicios del siglo XXI es necesaria la critica al Estado-Nación, por no permitir la superación por no permitir la superación en el Derecho Internacional y Nacional de las colectividades diversas de los pueblos indígenas principalmente en México y esto tiene el problema que se sigue bajo el yugo de la concepción filosófica del Derecho individual fundamentado en la propiedad privada de los medios de producción. La Insurgencia del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) el 1 de Enero de 1994, demostró la validez de la exigencia al reconocimiento y a la existencia de los pueblos indígenas mexicanos a una igualdad plena de Derechos y terminar contra la discriminación elevándola al rango constitucional de los Derechos colectivos dentro del principio de Autodeterminación y Autonomía. Sin embargo el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre pueblos indígenas y tribales en países independientes realizado en Ginebra, Suiza en 1989 y aprobado por la Cámara de Senadores de México en 1990, en el periodo de la presidencia de Carlos Salinas de Gortari, no se llevó a la practica y a pesar de los acuerdos de San Andrés Sakamch`en firmado entre el EZLN y el Estado burgués mexicano en 1996, se continuo violando el Derecho Internacional y la voluntad popular para resolver un conflicto histórico-económico que persiste hasta nuestros días.

La Realidad actual de falta de tierra para los campesinos e indígenas así como la Autonomía para el ejercicio pleno de la toma de decisiones propias de los pueblos, tribus y naciones de México está profundizando la contradicción de las clases sociales en el campo y el desplazamiento forzado de los indígenas en el proceso del desarrollo del capital financiero que continua explotando los recursos naturales y la mano de obra de los campesinos-indígenas.

En consecuencia en Guerrero, Chiapas, Veracruz, Chihuahua, Sonora y en el caso de Oaxaca, el Municipio Autónomo de San Juan Copala, el Estado Burgués sigue la política vieja de exterminio y de imposición por medio de las armas de los paramilitares del Movimiento de Unificación y Lucha Triqui- Partido Unidad Popular (MULT-PUP) y Unidad para el Bienestar Social de la Región Triqui- Partido Revolucionario Institucional (UBISORT-PRI) quienes aliados y financiados a través de los partidos políticos Partido Acción Nacional- Partido de la Revolución Democrática (PAN-PRD) en el gobierno represor de Gabino Cué Monteagudo violan los Derechos Humanos y los Derechos Internacionales de los pueblos indígenas acrecentando los asesinatos como ocurrió el 5 de Agosto de 2011, en la desviación de Chayuco, Agua Fría, Copala Oaxaca. Con estos hechos se suman más de 30 asesinatos a mujeres, niñ@s, jóvenes, desde la Creación del Movimiento de Unificación y Lucha Independiente (MULTI) en 2006 a la fecha. Esta problemática que están viviendo los indígenas triquis se concreta en dos plantones el primero iniciado en el Zócalo del Distrito Federal, México en mayo de 2010, y el segundo en el Zócalo de la Ciudad de Oaxaca en agosto del mismo año y en un desplazamiento forzado de los pobladores originarios del Municipio Autónomo de San Juan Copala a partir de Septiembre de 2010 por las armas asesinas de los paramilitares antes mencionados y la falta de interés del Gobierno Federal, Estatal a la solución de los problemas de la clase trabajadora, obreros, campesinos, indígenas, estudiantes y pueblo explotado y oprimido.