La Coordinadora Regional de Autoridades

Comunitarias-Policía Comunitaria

 

15 años de existencia

Para celebrar su XV aniversario, la CRAC-PC convocó a celebrarlo en San Luis Acatlán, Guerrero, los días 13, 14, 15 Y 16 de Octubre de 2010, con el objeto de “Generar encuentro y diálogo entre organizaciones nacionales e internacionales, … visibilizar las luchas y procesos organizativos en materia de seguridad y justicia …; posicionar a los pueblos originarios desde territorio comunitario respecto al centenario de la revolución y bicentenario de la independencia …; articular e integrar las luchas de la CRAC-PC con otras luchas a través de acciones concretas”.

Para ello organizaron 10 mesas de trabajo con los siguientes temas: Seguridad, Justicia y reeducación desde los pueblos; La lucha de los pueblos indígenas en la construcción de México; La situación de los derechos humanos y la criminalización de la protesta social; educación alternativa; sistemas alternativos de salud; defensa del territorio; derechos y cultura indígenas; derechos de las mujeres; radios y comunicación comunitaria; construcción de poder popular, participación ciudadana y democracia.

Arribaron a este aniversario con la fama de ser “… una de las más sobresalientes experiencias autonómicas en el país” (“Los de Abajo”, Gloria Muñoz, La Jornada, 19 de octubre de 2010).

Para entender mejor su proceso, daremos un espacio amplio para que en sus palabras, se expliquen a sí mismos y el marco en el que desarrollan el proyecto que enarbolan.

 

¿Qué es la CRAC-PC?

“… somos una organización de los pueblos, llevamos el nombre de COORDINADORA REGIONAL DE AUTORIDADES COMUNITARIA-POLICÍA COMUNITARIA. Cuyo lema es “El respeto a nuestra Derechos, será Justicia”.

Somos indígenas nasavi (Mixteco), mephaa (Tlapaneco), nahuatl y afromeztizos que vivimos en aproximadamente 69 comunidades de 10 municipios de la Costa Chica y Montaña de Guerrero donde sobrevivimos luchando”.

“… nos organizamos para la seguridad, la justicia y reeducación. –Tenemos- “ … el cargo de cuidar a nuestras familias y de arreglar los problemas que tenemos entre comunidades, de combatir a la delincuencia y de buscar la paz.

“…  vemos que los gobiernos sólo hacen negocio con la seguridad, que la justicia es corrupta, que las cárceles no resuelven problemas y hemos resuelto hacer nuestras leyes y nuestras normas.

Tenemos un territorio de aproximadamente 180 kilómetros cuadrados, administramos la justicia a 180 mil habitantes y nos cuidan con seguridad con 700 policías comunitarios. Nosotros como organización hemos visto que ya somos un “Territorio Comunitario”.

Por territorio comunitario entendemos la administración de los recursos, de su apropiación, del respeto a nuestra Madre Tierra, por eso nosotros ya empezamos en hacer uso del aire, ya hemos puesto Radios “Comunitarias en la costa y montaña y desde ahí se organizan programas que ayudan a informar a nuestros pueblos de lo que está sucediendo en otros lugares, de cómo le hacen los poderosos para engañarnos, de cómo le hacemos para defendernos. El uso del aire por medio de la palabra es una necesidad en la apropiación del territorio”. (Ponencia de la CRAC-PC para la Mesa 6” Defensa del territorio: soberanía alimentaria, agricultura sustentable y economía solidaria”)

 

Otros proyectos: educación, salud, alimentación

En la misma ponencia, la CRAC-PC hace un diagnóstico de la situación alimentaria, de salud, de educación del territorio en el que tienen influencia: “Vemos cómo los gobiernos y partidos políticos nos hacen promesas de “luchar contra la pobreza” e implementan programas de apoyo de dinero: a las mujeres se les da dinero por el número de hijos que tiene, a los niños dinero para comprar alimentos de las tiendas, a los ancianos para que el olvido sea menos fuerte, los jóvenes para que guarden ese dinerito y con él migren; y nuestra comunidad, tierra y terruño en el olvido. En algunas de nuestras comunidades no hay jóvenes y son casas abandonadas, son pueblos fantasmas”.

“… estamos comiendo alimentos diferentes… nuestros gustos han cambiado. Los niños y niñas de los pueblos ya no quieren probar nuestros sabores de antes, el chipile, el quelite, los hongos, semillas de sandía, jamaica, ajonjolí y las tortillas de plátano.

Cada vez comemos menos frutas, antes más de 60 variedades se daban en estas tierras y ahora sólo por temporadas tenemos las naranjas, piñas, guayabas y sandías.

“… sabemos que hay desnutrición en los más chiquitos, en la zona más alta,  allá en la montaña”.

Esto ha tenido repercusiones en la salud: “Las enfermedades ahora son diferentes porque también hemos comido alimentos diferentes. Antes cuando alguien se enfermada iban con doña Chona o con Jovita para pedir consejo y curarse con plantas… Pero ahora, hay enfermedades que quieren curarse sólo con medicinas que hay en los centros de salud del gobierno pero a veces tampoco hay médicos ni medicinas. Se oye que hay la diabetes o la enfermedad del azúcar, que hay el cáncer o el colesterol.

Hemos dejado perder… las plantas que curan…., tenemos qué recuperarlos porque también son parte de nuestro territorio.

“…También esto ha pasado por comer otros alimentos con químicos o sustancias artificiales que han ensuciado nuestros cuerpos y nuestros cuerpos son parte de este territorio porque somos nosotros, los que tenemos derecho a comer y a vivir bien.

Concluyen que “… La mala nutrición en los niños y las nuevas enfermedades son también el resultado de las condiciones impuestas por los  modelos capitalistas y globalizadores de los mercados de alimentos. Invadieron con mercancías los pueblos y con publicidad las mentes, pero vamos a ir despertando para darnos cuenta y reconciliarnos con la madre Tierra. Nosotros queremos vigilar y cuidar a todos y todas en nuestros territorios”.

 

 Autonomía y poder popular

La CRAC explica las bases de su concepto de autonomía:

“… tenemos el derecho a trabajar la tierra y a comer lo que sembramos. Tenemos la riqueza natural para volver a los sabores y saberes de antes con organización, con lucha y con trabajo.

“ … tenemos diversos climas y condiciones para producir alimentos de acuerdo a la tierra, unos alimentos de la costa y otros de la montaña, así podremos hacer una canasta de alimentos regionales que devuelvan a los nuestros la tradición de los guisos y la salud.

¿Qué podemos hacer para recuperar nuestros territorios y sus riquezas? … caminar hacia la liberación:

Proponen: 1. Vigilar la alimentación y la nutrición de todos y todas. 2. Hacer justicia por el camino de la Soberanía Alimentaria, que es volver a tomar nuestras decisiones sobre lo que sembramos, producimos, comemos e intercambiamos. Cuidar la tierra de semillas transgénicas y químicos que contaminen. 3. Controlar los alimentos que entran a nuestros territorios, así como vigilar y controlar los programas de gobierno y resguardar las carreteras de la zona: 4. Volver a comer lo de antes y rescatar a los viejos y sus curas. 5. Dejar de consumir lo que ensucia y lograr la Independencia Alimentaria. “6. Para liberarnos es necesario cuidarnos entre todos y todas, el suelo es de todos y declaramos que: a. El alimento no es mercancía b. La tierra no es recurso c. Nosotros no somos recurso del gobierno ni mercado del capitalismo d. El territorio es un todo, el aire, el subsuelo, el agua, la tierra y toda su riqueza EL RESPETO A NUESTRO DERECHO A LA ALIMENTACION SERA Justicia”

Por territorio comunitario entendemos la administración de los recursos, de su apropiación, del respeto a nuestra Madre Tierra, por eso nosotros ya empezamos en hacer uso del aire, ya hemos puesto Radios “Comunitarias en la costa y montaña y desde ahí se organizan programas que ayudan a informar a nuestros pueblos de lo que está sucediendo en otros lugares, de cómo le hacen los poderosos para engañarnos, de cómo le hacemos para defendernos. El uso del aire por medio de la palabra es una necesidad en la apropiación del territorio”. (Ponencia de la CRAC-PC para la Mesa 6” Defensa del territorio: soberanía alimentaria)

Sobre como ejercen el poder, señalan:

Somos la Institución de los pueblos, vemos que los gobiernos sólo hacen negocio con la seguridad, que la justicia es corrupta, que las cárceles no resuelven problemas y hemos resuelto hacer nuestras leyes y nuestras normas…. administramos la justicia a 180 mil habitantes y nos cuidan con seguridad con 700 policías comunitarios. Nosotros como organización hemos visto que ya somos un “Territorio Comunitario”.  (Ponencia de la CRAC-PC para la Mesa 6” Defensa del territorio: soberanía alimentaria)

Como resolutivo de la mesa10 que abordó el tema de Construcción del poder popular, participación ciudadana y democracia, se planteó:

Acuerdo sobre el poder popular:

El poder como existe y se practica actualmente no es un poder construido desde abajo, sino varios poderes construidos y ejercidos desde diferentes grupos particulares con intereses específicos y desde arriba. Existe la necesidad de construir y ejercer uno o varios poderes populares desde los diferentes grupos y en diferentes niveles, pero siempre desde el pueblo. Sobre la construcción y el ejercicio de este poder popular existen dos principales visiones: una plantea la construcción de este poder para acceder al estado y transformar el sistema democratizándolo, la otra plantea la construcción de un poder creado por el pueblo y para la defensa del pueblo para fortalecer los proyectos de las bases sin la lucha por el poder del Estado.”

El cuerpo de la Policía Comunitaria consta de casi 700 elementos, se regula a través de la CRAC, un consejo de autoridades designado en asamblea popular. El territorio comunitario actualmente se divide en tres regiones, en cada región hay tres Coordinadores Regionales que imparten justicia y tres Comandantes Regionales que coordinan la seguridad, ubicados en tres oficinas o Casas de Justicia y Seguridad Comunitaria: San Luis Acatlán, Espino Blanco y Zitlaltepec.” (Retos y logros de la una de las experiencias autónomas más notables de México, Nota de la periodista Gloria Muñoz de La Jornada)

 

 

Trascendencia de la CRAC-PC

Hasta aquí hemos transcrito varios párrafos de algunos documentos que permiten entender la importancia de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Policía Comunitaria en los municipios, pueblos y comunidades donde se encuentra organizada.

De su pasado ellos mismos reconocen varios antecedentes organizativos en particular las guerrillas de Genaro Vázquez y Lucio Cabañas, maestros rurales que se insurreccionaron por mejores condiciones de vida en los 60´s.

Sus logros en los años que llevan han sido importantes en materia de salud, de educación, de justicia, de proyectos productivos (cultivo del café sobre todo), etc.

Su reconocimiento y trascendencia está vista por la aceptación que ha tenido en las comunidades, porque la aceptan, la asumen, la hacen suya y la llevan a cabo, lo que les ha permitido algunos logros en cuanto a proyectos educativos propios que aunque limitados, tienen presente el fortalecimiento de su identidad como pueblos indígenas, o en cuanto a salud donde operan pequeñas clinicas comunitarias a las que le dan vida las promotoras y promotores, que en con sus limitaciones difunden y aplican la medicina preventiva y en casos sencillos, la curativa.

Es notable también el planteamiento que dan a la cuestión de género, en relación a la mujer reconociendo el trato discriminatorio que sufre y planteando la necesidad de abrirle los espacios para su participación en las instancias de discusión y de decisión, comprendiendo que en ese proceso el hombre, como compañero, tiene un papel fundamental.

Este aniversario se caracteriza además, porque se han abierto a las luchas que de diferentes formas libran organizaciones, colectivos e individuos, permitiendo que en las mesas se expresen diferentes puntos de vista y se produzca el debate, que no se ve del todo reflejado en los resolutivos que la propia CRAC subió a su página en Internet.

Lo que si habla de este aspecto de manera importante, es que reconocen la necesidad de unir su lucha a otras, y de apoyar y solidarizarse con otros que también pelean por mejorar sus condiciones de vida.

 

Límites de la experiencia

Su diagnóstico no señala claramente que es el sistema capitalista el causante de sus males. Señalan que en el gobierno hay corrupción y que por eso se asumen de manera autónoma, pero dejan abierto que los gobiernos pueden ser honestos.

Esto también se refleja en su concepto del poder, cuando admiten que se desarrolla en la contradicción de que una vez construido, se puede entrar a su disputa en las condiciones actuales y “democratizar” las instituciones desde dentro, pero por otro lado, consideran que el poder sólo debe servir para desarrollar y fortalecer los proyectos autónomos, sin entrar a ninguna lucha por el poder.

De hecho, explicaba uno de los participantes de la CRAC, la experiencia de entrar a los procesos electorales con candidatos surgidos de la organización ya lo habían vivido con muy malas experiencias: “ya estando en el poder se volvieron nuestros peores enemigos”.

Agregaba que al interior se daba la discusión de seguir siendo un poder alterno, de hecho, o con la fuerza de su organización disputar y obtener la cabecera municipal y demás puestos de poder en las comunidades a través de un partido o de registrar uno propio

Si bien es incuestionable la influencia de la CRAC-PC en las comunidades, los propios compañeros que llevan a cabo los proyectos de autonomía recurren o tienen que acudir a las instancias oficiales del gobierno instituido (PRD), como por ejemplo en proyectos conjuntos que desarrollan en materia de ecología, en el manejo de la basura, en algunos programas de prevención.

En otros casos porque el proyecto autonómico no puede resolver complicaciones como las que se dan en materia de salud, teniendo que derivar casos complicados a las instituciones del gobierno donde aparecen recurrentes las quejas de maltrato, discriminación, ignorancia por no hablar el español, etc.

Siendo uno de los proyectos de ejercicio de la autonomía más importante de nuestro país, también es fundamental seguir el curso de su experiencia advirtiendo que en su propio seno conlleva contradicciones que lo pueden llevar, como otros esfuerzos que se han dado en el mismo rumbo, a decaer, extinguirse o permitir que el Estado a través de sus agentes lo vulneren.