LA ALFABETIZACION QUE NECESITAMOS.                         Eco Siembra

José Emilio Reyes Faña.                                                                                      REF: Sep.-11-2012.

  Exposición introductoria para taller de trabajo.

Hace algún tiempo, antes de mayo creo, en dos ocasiones vi por la TV,  al  Jefe de la Policía nacional al referirse a unos casos de crimines muy  violentos, calificar a los perseguidos como sujetos peligrosos y analfabetos entre otros denominadores. Esta asociación mental  entre el crimen y la condición de iletrado me llamó la atención y me sumió en la más detenida  reflexión. Tiempo después, quedé más sorprendido aún, cuando  en  una corta entrevista, en un periódico provincial,  al opinar sobre el estado de  violencia,  un joven escritor contemporáneo osó decir que aquí, en nuestro país, cualquier analfabeta le quita la vida a un ciudadano  en las calles. 

En verdad, no supe qué hacer con mis reflexiones. En ese entonces hablar de analfabetismo era estar medio loco o seguir siendo un**teórico de izquierda**.  Introduzco  el tema de esta manera, no para herir a nadie, si no porque el ejemplo ilustra el sustrato ideológico extremadamente conservador, discriminatorio y excluyente sobre el que se ha cimentado la sociedad que nos ha tocado vivir, construida  durante los últimos 50 años. Una sociedad cuasi clerical con una conciencia mágica, científicamente atrasada, en la que 60 de cada 100 dominicanos han nacido y se van muriendo en condiciones miserables de vida. Y, al mismo tiempo, una sociedad  atrapada en medio de una vertiginosa apertura global.

Es en ese contexto, que el Presidente Medina sorprendió al país con su discurso el pasado 16 de agosto, en el cual convocó al pueblo dominicano:

**… Los convoqué como candidato, y ahora los convoco como presidente, para que luchemos por cosas muy concretas:

- Para disminuir, de forma contundente e irreversible, la pobreza absoluta en nuestro país.

- Para acabar con el analfabetismo…. **, entre otras metas de las enunciadas.

 

El presidente se expresó  en términos muy sensibles, que constituyen un desafío a quienes todavía creemos que una nueva independencia es posible:

 **… Sin independencia no hay Patria. Hemos conocido el salvajismo de la tiranía y la pesadilla de la represión. Hemos mordido el fruto amargo de la opresión, que nos privó de todos los derechos, de todos los bienes, de todas las ilusiones y de todas las esperanzas. Pero, cada vez que el porvenir de la República, o de nuestro pueblo, se ha visto ensombrecido, el Grito de Capotillo ha vuelto a resucitar…**.

 

Naturalmente, en el discurso en el Congreso, hay una visión de país, planteada con un obligatorio optimismo dado el escenario desde el cual el Presidente hablaba, pero  en verdad, todo el que hable y actúe desde un escenario comunitario, en el campo o en la ciudad, sabe que la siguiente tipificación no es real: ** Gracias a Dios ya no tenemos más caudillos, ni patrones, ni amos. Tenemos, una República Dominicana refundada sobre bases más sólidas y un pueblo maduro, con líderes políticos que han sabido construir más y más democracia**.

 

Amín Abel dijo: los hechos del presente tienen su origen en el pasado, como el fruto en la flor. No podemos engañarnos sobre el tipo de sociedad engendrada en la historia reciente. En  los Gobiernos de casi medio siglo de Joaquín Balaguer, Hipólito Mejía y Leonel Fernández, el caudillismo se fue trastocando en clientelismo desde los partidos gobernantes. Me he preguntado ¿cómo se ha construido más democracia mediante procesos electorales  fraudulentos? Todos los eventos electorales de los últimos 46 años han sido fraudulentos. Las elecciones de 1966 se hicieron con un ejército interventor en suelo patrio y en los últimos procesos electorales ha prevalecido el uso de los recursos del estado en la compra del voto corrompiendo los procesos políticos y con ello a toda la sociedad. ¿No ha sido lo contrario?, es decir, ¿que lo que se ha mantenido es un modelo de democracia falsa basada en una concepción mercantilista de la política?

 

No quisiera caracterizar la sociedad dominicana siendo, una totalidad que es histórica, identificándola con  problemáticas específicas,  las cuales, aunque  le han dado contenido en esta última etapa, no la definen del todo. Pero veamos algunos ejemplos de las realidades con las que nos vamos a encontrar en un proceso de acercamiento dentro de cualquier tipo de trabajo social, y que es preferible admitirlas antes que esconderlas:

 

En esos gobiernos, hasta el momento, no hubo libertad sindical, una condición de las democracias reales, las juntas de dirección de los sindicatos  y  de las élites patronales han sido estructuras antidemocráticas para defender  intereses al margen de los trabajadores, para no usar un término ácido muy divulgado.

Con el argumento del libre mercado el Estado abandonó los programas de intervención directa en la agricultura desmantelando el aparato productivo nacional y la hacendosa población de pequeños agricultores que por décadas han  subsidiado con sudor y lagrimas  el consumo de alimentos en las ciudades, huyeron  en un vertiginoso proceso migratorio. El régimen de tenencia de la reforma agraria fue lentamente desmontado  comprándoles las tierras a los parceleros en violación a la ley de reforma agraria.

 

Todos recordamos con dolor la exterminación selectiva de los intelectuales y dirigentes revolucionarios, la desactivación por la misma vía del movimiento cultural, los clubes eran  espacios de los jóvenes compartir esperanzas, y han sido sustituidos por la delincuencia y las drogas.

Quienes  vivimos en las comunidades marginadas somos personas puestas aparte, esclavos modernos, sin acceso a las instituciones, sin que se nos trate como ciudadanos con derechos.

Este es el único país en el que ha disminuido la población de iletrados y analfabetas funcionales, sin hacer una verdadera campaña de alfabetización en 50 años. Y en el que bajan los niveles de pobreza y desempleo cambiando el método con que lo miden, como si el hambriento se llenara el estómago cuando se pone más atrayente el letrero de la fonda.

 

Con todo respeto, es necesario admitir y tenerlo como un marco general en el delineamiento de la estrategia de superación de la pobreza que sobre todo a partir de 1996 el modelo neoliberal se acrecentó disfrazando la privatización, aumentando la concentración de las riquezas en una minoría de la población que siempre ha considerado los privilegios como un derecho inalienable,  llevando a la mayoría de los dominicanos a un más crudo estado de pobreza y sufrimiento, en un período en el que se mantuvo el indicador de el  20% más pobre de la población recibiendo menos del 5% de los ingresos nacionales Y frente a  este modelo  de inequidad todos los  estamentos de clases y  sus instituciones representativas, hipócritamente, se han hecho de la vista gorda.

 

 

 

 Entender la educación como ** el nuevo nombre de la libertad**,  obliga a concebir el analfabetismo como un fenómeno social  propio de ese  tipo de sociedad que las políticas publicas, durante ese  periodo, han contribuido a crear,  y a la alfabetización habría que entenderla, como un acto liberador. En su esencia el analfabeta es un ser atrapado por estructuras injustas de opresión con un acervo experiencial y con mucho que aportar. En  el medio rural que es el que yo conozco, del agricultor iletrado o letrado  a partir del cultivo del suelo y en una comunión íntima con la naturaleza, emana  una cultura muy singular sustentada en el trabajo, la experiencia y los más sanos valores humanos, usurpando a Carpentier en el origen de la cultura, por no tener el texto en las manos, yo  diría -- ese cultivo deja una huella del Hombre sobre la tierra --.  Entonces, esa concepción pedagógica, delineada por el Presidente, opuesta a una pedagogía  colonial presente en   el sistema educativo implica una contradicción con el tipo de sociedad de la que hablamos y en la que además, desde arriba, se ha impuesto un paradigma del engaño, y cuyo modelo predominante, el neoliberal, mató las esperanzas de la gente.

La alfabetización que necesitamos tendría que ser un nuevo grito de capotillo en el campo cultural – popular, y desencadenar así, un proceso de humanización de toda la sociedad.

Paulo Freire, en Acción Cultural para la Libertad, después de adentrarse en el pensamiento-lenguaje en  sociedades objeto, como la nuestra, lo plantea de esta manera, solo transcribo unos  párrafos: **…La experiencia nos enseña a no dar por sentado que lo obvio es claramente entendido. Eso también sucede con una verdad evidente que importa mucho demostrarla toda vez que sea necesario: toda práctica educacional implica, una postura teórica por parte del educador. Y esta postura teórica implica – a veces más a veces menos implícitamente – una interpretación del mundo y del Hombre. No podría ser de otra manera. El proceso de orientación del Hombre en el mundo no comprende solamente la asociación de imágenes, como en los animales. Comprende, ante todo, pensamiento– lenguaje; es decir, la posibilidad del acto de conocer a través de la praxis, por medio de la cual El Hombre es capaz de transformar la realidad…**. Mas adelante en la misma obra: **… Para ser un acto de conocimiento, el proceso de alfabetización de adultos demanda una relación de auténtico dialogo entre profesores  y alumnos. El verdadero diálogo une a Los Hombres en la cognición de un objeto cognoscible que se interpone entre ellos. Por tanto, el aprender a leer y a escribir constituye un acto de conocimiento, los alumnos deben asumir desde el principio su papel de sujetos creadores. No es cuestión de memorizar o repetir tales o cuales sílabas, palabras u oraciones, sino de reflexionar críticamente sobre el propio proceso de leer y escribir y sobre el profundo significado del habla. Así como el habla es imposible sin el pensamiento, y habla y pensamiento son imposibles sin el mundo al cual se refieren, la palabra humana es más que mero vocabulario – es palabra y acción--. Las dimensiones cognoscitivas  del proceso de alfabetización deben incluir las relaciones de los Hombres con su mundo. Esas relaciones son el origen de la dialéctica entre los productos que logra El Hombre al transformar el mundo y las condiciones que estos productos, a su vez, ejercen sobre el Hombre….aprender a leer y a escribir debería ser una oportunidad para que El Hombre supiera cuál es el verdadero significado de hablar la palabra: un acto humano que implica reflexión y acción. Deberían ser considerados como un derecho humano primordial y no el privilegio de unos pocos. Hablar la palabra no es un acto verdadero si no está al mismo tiempo asociado con el derecho de expresión de uno mismo y de expresión del mundo, creando y recreando, decidiendo, eligiendo y finalmente participando en el proceso histórico de la sociedad……** Y yo me atrevería a  añadir que el contenido de un proceso de alfabetización no será valedero si no parte de la visión que tiene el alfabetizando sobre ese mundo. Sobre el método y el contenido, P. Freire lo desarrolla ampliamente en la pedagogía del oprimido. Pero considero que ahora es importante señalar esta parte del texto que estamos usando: **… por otro lado, como un acto de conocimiento, aprender a leer y a escribir presupone no sólo una teoría sino un método que se corresponda con la teoría**.  Ya antes  había anotado: ...Sólo alguna persona con una mentalidad mecanicista, a la cual Marx llamaría  ^^ groseramente materialista ^^, podría reducir la tarea de la alfabetización de adultos, a una acción puramente técnica. Sólo un enfoque ingenuo de esa tarea, sería incapaz de percibir que la propia técnica usada por los hombres como un instrumento de orientación en el mundo, no es neutral. En este país diferenciar  la concepción mecanicista en la educación, así como de su enfoque puramente monetarista, es decir como una función del volumen de la inversión, es muy  importante. No obstante, para no abusar del tiempo no voy a transcribir lo concerniente al método. Me voy a referir a nuestra sencilla experiencia en la aplicación del método, 

Sobre el método: a partir de sus experiencias iníciales en Brasil, Paulo Freire  casi siempre escribió en el marco de una experiencia concreta, lo esboza en cuatro momentos integrados en un solo proceso.

c)- La organización del círculo de cultura.

b) La investigación del universo vocabular.

c) La problematización. Codificación-descodificación de situaciones existenciales.

d) presentación de la ficha del descubrimiento.

e) continuación en el círculo de cultura hasta llegar a la post-alfabetización.

Lo he presentado de la manera más simple posible porque lo importante es aprender a manejar el proceso en la práctica. Por eso nosotros en nuestra experiencia hicimos descansar el trabajo en la formación de los alfabetizadores. Una vez inmersos en la comunidad, en el proceso organizativo se inicia la investigación del universo temático, como contenido el proceso de concientización, uso esta palabra para   ver el proceso en una perspectiva  de más alcance, sin que nos hayamos adentrado a  la relación  de la alfabetización con la formación de una nueva conciencia y una nueva organización de los sujetos cognoscentes,; repito, mediante un proceso muy simple de investigación participativa, el equipo se puede introducir en la comunidad para organizar un plan de trabajo. No es fácil explicarlo, pero al aprehender, al valorar, las expresiones lingüísticas con que las personas, vistas como sujetos, expresan su realidad, surgirán las palabras generadoras de las cuales se podrán desdoblar, digamos, el tema generador al que hacen referencia, y que requerirá más adelante, un tratamiento desde una área especifica de las ciencias, o de una disciplina en particular, para no complicar las cosas, por ejemplo, la palabra pileta te obliga a discutir el problema del agua en sus distintas dimensiones. Pero, puede ser a la inversa, en el proceso de programación tú puedes  abordar como una primera envoltura del contenido temático de la alfabetización, el tema generador, y mas adelante con las palabras generadoras inicia el momento de reflexión con  el grupo de alfabetizando, y con el tema generador para el grupo de pos-alfabetización y viceversa. Esto lo puedo explicar en la parte práctica. Pero no estoy hablando de nada complejo. En mi experiencia en nueve horas de trabajo, es decir, en una semana, si el trabajo se organiza bien, ya los participantes está pronunciando y escribiendo sus palabras. Porque en la ficha del descubrimiento ellos lo que hacen es aprender a entender y manejar el mecanismo de formación de las palabras. Una vez ellos se sitúan como  – sujetos- en relación con el mundo, y se descubren como seres creadores de cultura se da la catarsis de que nos habla P. Freire en la educación como práctica de la libertad. Este podría ser el secreto que marque el éxito de la labor educativa.

Nuestro trabajo se realizó en las zonas montañosas, principalmente en los alrededores de San José de las Matas y San Cristóbal. La elección del lugar no tuvo que ver con ningún criterio en particular sino que allí era donde teníamos base social. El trabajo estuvo asesorado por Juan Antonio Ocegueda, un compañero de El Salvador pagado por la OCSD. La primera característica de la experiencia es que fue un trabajo en equipo. Aunque el grupo se deshizo a posteriores sobre todo por problemas actitudinales de un sector de los que tenían formación profesional académica y que todavía andan por ahí haciéndole daño al movimiento social. Sólo me voy a referir a lo que considero importante para el momento que vivimos. Hago esfuerzos extraordinarios para recordar el nombre de una señora que una tarde, en Pedregal SJM, entró al círculo de cultura bordando un paño, a la vez que participaba de la reflexión. Intervino de manera un tanto desafiante frente a una pregunta y lo hizo llena de alegría. Inteligentemente el animador, Héctor Jerez, le preguntó sobre esa actitud tan amorosa y colaboradora con el grupo, y ella contestó con la estima muy alta como mujer: ya no soy la sumisa de antes, he aprendido a reconocer mi dignidad como mujer y mi valoración como persona, pues cuando bordo sobre el lienzo me reconozco como creadora de cultura. Y de ahí se desprendió la confrontación alrededor de la cultura popular, la cultura elitista de los intelectuales, la degradación de la sociedad expresada en el arte y el conocimiento como fuente de poder para oprimir o para liberar. Me imagino lo que ustedes estarán pensando sobre la utilidad de estos temas dentro de una reunión de trabajo con un grupo de mujeres campesinas en esa época entre las montañas de Santiago. Nosotros codificábamos las situaciones existenciales en dibujos hechos en pequeños concursos dentro del grupo y con la ayuda de Pedro Ángeles un pintor que trabajaba para el equipo. Una vez se discutía el tema, estoy usando esta palabra en su acepción mas positiva porque no encuentro otra, pasábamos a las sesiones de lecto-escritura y las familias silábicas la montábamos en tiras de cartulinas. Hoy día con los adelantos en la informática este trabajo se haría muy simple montando una **intra –net**. Quiero aclarar que en aquella época los bloqueos mas frecuentes para aplicar la esencia del método los tuvimos con los maestros, porque el maestro está acostumbrado a una relación vertical con los alumnos porque el conocimiento lo usa como una herramienta de poder, y entonces no escucha. Tal vez hoy los principales problemas de esta índole lo vamos a tener con la tecnología. Me imagino un animador de un círculo de cultura con su lap-top arrogantemente sentado en una mesa directiva del salón…ja-ja-ja. Al escribir estas notas quiero rendir tributo a Daniel Enriques De La cruz y a Heriberto Florentino dos campesinos de las montañas de Cambita San Cristóbal que murieron en ese proceso sin que nunca se aclarara si en las circunstancia de las muertes hubo alguna intención deliberada. Bueno!! El último elemento del proceso fue el libro de lectura. Fue preparado, y todavía tengo un ejemplar, pensando en la continuación de los trabajos  con  la población  en general de las comunidades campesinas quienes tendrían un nivel de lo que es un analfabeta funcional. Se codificaron unas 21 situaciones  existenciales. Este libro, a la vez, podía ser usado por un miembro de la comunidad para coordinar un  círculo de cultura y continuar la alfabetización de acuerdo a las condiciones propias de su comunidad o paraje.. El libro, hasta se puso en circulación en una comunidad de La Vega, Adalberto Gullón hizo una noticia sobre el evento. Pero nadie le hizo caso. La esperanza de nosotros era que el método de concientización se masificara.

Para finalizar, pensé escribir algunas recomendaciones para las personas que con mucho entusiasmo están montando la campaña de alfabetización del gobierno. Yo no tengo ningún conocimiento sobre el esbozo  del plan de trabajo presentado en un acto en el palacio nacional. Acabo de ver  a dos personas, entre ellas al señor Matías Bosch, dando algunas explicaciones introductorias en TV. Y a Patricia Solano y su acompañante, muy emocionadas. Me  llené de alegría porque percibí sus ideas muy cerca de lo que debe ser un veredero trabajo de alfabetización partiendo de una valoración justa del analfabeta. Dada la obsolescencia de las instituciones propia de una sociedad en decadencia, confieso que esperaba lo contrario. Tal vez una cartilla en la que se pudiera leer que el ala es del ave. Y como estamos trabajando con estos talleres de autoformación, incliné la introducción de éste  en concreto, al tema de la alfabetización como vía de apoyo a la emergencia del sujeto social consciente que es la tarea estratégica más importante de  quienes nos encontramos comprometidos con este proceso. Y debo confesarles que antes de presentar esta introducción, la he enviado a algunos amigos que tienen incidencia en instituciones a ver si es posible que una institución en particular o una alianza de organismos se atrevan a emprender un trabajo alternativo dentro de estas concepciones. Saludos y gracias.